Dictaduras, con piel de democracia

Más claro, el agua. En su última película (‘El Dictador’), el actor, humorista y escritor inglés Sacha Baron Cohen se ríe de las democracias occidentales, en las que la élite –esa que ni siquiera va a la cárcel cuando la pillan con las manos en la masa– nos vende unos valores que son precisamente los primeros que luego se encarga de pisotea, mientras unos miran para otro lado y otros hace tiempo que desistieron: la libertad, el respeto a los derechos de las personas, el bienestar social, etcétera. Y para que vivamos encantados de habernos conocido, lo edulcoran gracias a unos medios de comunicación, convenientemente manipulados por el poder, y el falso espejismo de dejarnos votar cada cuatro años… No tiene desperdicio.