Esa edad a la que un charco tiene prioridad

Pues eso, que no sé qué nos pasa a los humanos que, en cuanto dejamos de ser unos rapaces nos volvemos turulatos, siempre pendientes del reloj, del teléfono móvil y de mil y una zarandajas; en lugar de prestar atención a los pequeños placeres de la vida. ¿O no?

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