Récord de desahogo y plusmarca de caradura

Las piernas femeninas más largas del mundo miden una porrada de centímetros, de la cadera al tobillo, y pertenecen –esto ha de ser importante, al menos para ella– a una rubia despampanante. ¿Qué cómo lo sé? Lo he leído, al igual que el resto de los datos inútiles que me propongo escribir a continuación, en el “Libro Guinness de los Récords”. Una de las tareas más absurdas llevadas a cabo por el ser humano. Claro que, puestos a ser justos, tiene cosas realmente hilarantes. Y además, ¿quién demuestra mayor retraso psicológico, el tipo que colecciona kilos y kilos de su propio cerumen o la editorial que explota el negocio de todos estos fetichistas? No he podido evitarlo: ha caído en mis manos un ejemplar de tan prescindible asunto, y no me he resistido a escribir sobre ello. Me habrán contagiado su poquedad…

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