Mañoso, pero un poco atropellado

Después de ver el último desfile de F1 –una carrera es otra cosa: mide la habilidad personal de los pilotos o el rendimiento de los monoplazas, no la rapidez con la que los mecánicos ajustan las tuercas a los neumáticos–; tras este edulcorado espectáculo para quien ha visto correr a Prost, y más tarde a Senna, me preguntaba si a nadie se le habría ocurrido antes comparar al bueno de Lewis Hamilton con aquel entrañable malvado de los dibujos animados conocido en España como Pierre Nodoyuna. Hasta que, claro, llegué a Google y me encontré con alrededor de 182.000 entradas al respecto.

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