Se lo deben de pasar ‘pipa’

Los científicos deben de disfrutar una burrada cuando hacen determinados descubrimientos. Y ya no digamos nada cuando los ponen en conocimiento del personal. Primero, de sus colegas, que se tirarán de los pelos por no haber sido ellos los primeros en darse cuenta. Y más tarde, en el del común de los mortales: los que creemos que la Ciencia, así, en mayúscula, sería seguramente capaz de superar ese truco de David Coperfield, en el que desaparece dentro de una enorme caja negra, montado en su Harley Davidson, para aparecer a 800 metros, en el tejado de un gallinero. Lo que pasa es que los científicos acostumbran a ser algo más discretos –no llegan al laboratorio cada mañana con una enorme capa de terciopelo negro–, y además no creo que, con tanto recorte, su sueldo alcance para una moto tan legendaria en prestaciones como en precio.

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