‘Cortos de Fondos’ 114/258

Concertaron una cita a ciegas, aun convencidos –cada uno por separado, claro– de que no pasaría nada; de que esa no era forma de conocer a la pareja perfecta.

Quedaron en un lugar céntrico y se describieron mutuamente cómo serían los respectivos atuendos que lucirían para la ocasión. Sin embargo, a medida que llegaba la hora les fue entrando –más o menos por este orden– duda, nerviosismo, miedo, obsesión, pánico… De modo que para gozar de ventaja frente al otro, y poder así acudir a la cita y decidir si ésta merecía la pena, ambos se vistieron de forma completamente diferente a lo que habían acordado; ella, además, se alisó su rizada cabellera, mientras que él se afeitó la barba.

Vamos, que no hubo forma de que se reconocieran. Y sí, efectivamente no pasó nada; no formaron la pareja perfecta.

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