¿Para qué quiero una casa vendada?

escaleras-apartamento_alterfinesEl surrealista título de esta entrada no es ni más ni menos que lo que respondía el del chiste, cuando alguien le preguntaba: “Te vendo una casa”. Pero la entrada no va de chistes o de humor, aunque lo que cuente no deje de tener su parte chistosa, sino de la compra-venta de inmuebles. El inicio de una entrada de Dolega me ha recordado que llevaba tiempo detrás de hablar del mundo inmobiliario, a mi modo. Sí, sí, basta que ya no se vendan casas ni a tiros, para que llegue el gracioso de Alterfines a bromear sobre la ‘burbuja’ inmobiliaria, los profesionales del sector y sus ‘tejemanejes’, y lo cómodos que se han vuelto a la hora de ‘empujar’ los jóvenes de hoy en día, a quienes clavarse el volante en los riñones les parece cosa del siglo XX. Todo en una misma entrada. Todo por el mismo precio; eso sí, con el 21% de IVA, que sino viene luego el Tito Montoro y nos la lía.

A lo que íbamos: en estos tiempos de incertidumbre, en los que ya no compran casas ni los que no tienen intención de pagarlas, y en el que todas esas franquicias de intermediación inmobiliaria, las Re/Max, Tecnocasa, Don Piso, Look&Find, Century21 y “compañeras mártires”, que hace apenas un lustro abrían agencias como champiñones, las están cerrando por docenas debido a la alarmante falta de negocio, no está de más que les cuente una conversación que mantuve con uno de los mejores agentes de una de las multinacionales nombradas, con el que coincidí en cierta Convención Nacional.

Este maestro de vendedores ponía en duda esa supuesta profesionalización del sector que han tratado de implantar todas estas multinacionales en España. Todos aquellos que trabajan, o lo han hecho alguna vez, como intermediarios inmobiliarios saben que en este país las casas las venden los conserjes de las fincas, los propios dueños, sus cuñados o cualquier otro miembro de la familia: nada de rebajarle un euro a los posibles beneficios a obtener a cambio de contratar a un profesional, que evalúa los encantos de la vivienda, toma algunas fotografías favorecedoras, establece su precio, redacta un anuncio tentador, muestra la casa con entusiasmo, negocia las ofertas, y lleva la operación a buen término. En la venta de una casa valorada en 300.000 euros, los clásicos honorarios de entre el 3 y el 6% –pongamos el 4%– de un agente alcanzan los 12.000 euros.

Doce mil euros es un ‘pico’. Pero también es cierto que él ha hecho posible la venta de la casa y nos ha hecho ganar 300.000, que es seguramente lo máximo que podíamos pedir por ella. Seguramente, según él, que está más informado acerca del estado del mercado inmobiliario, e incluso el perfil psicológico del comprador. Vamos que para eso confiamos en un experto, en un especialista. El problema es que los expertos son humanos, y los humanos responden a incentivos. ¿Cuál es nuestro incentivo al vender una casa? Muy simple: hacer el mejor negocio posible. Es de suponer que ése es también del agente inmobiliario; después de todo, su comisión se basa en el precio de venta. Pero mientras que los incentivos funcionan, las comisiones son una cuestión algo más delicada.

Primero, porque esa comisión que hemos mencionado del 4% generalmente se divide –según me contó– entre el agente que se encarga de la venta y el del comprador que la efectúa. Y cada agente ha de entregar la mitad de su parte a la agencia. Lo cual significa que sólo el 1% del precio de adquisición va directamente al bolsillo de nuestro agente. De modo que, de nuestra casa de 300.000 euros, su parte de la comisión de 12.000 euros es 3.000. De todas formas, sigue estando muy bien para una sola operación. Pero ¿qué ocurre si la casa en realidad vale; si pudiésemos haber obtenido por encima de esos 300.000 euros? ¿Y si con un poco más de esfuerzo y unos pocos anuncios más en el periódico hubiese podido venderla por 310.000? Tras descontar la comisión, eso añade 9.600 euros a nuestro bolsillo. Pero la parte adicional del agente –esto es, su 1% personal de los 10.000 adicionales– son 100 insignificantes euros. Nosotros ganamos 9.600 mientras que él sólo recibe 100; después de todo, visto así quizá nuestros incentivos no coincidan tanto.

Según este reconocido experto inmobiliario, cuando hay verdadero interés (porque se trate de un familiar directo del agente, por ejemplo) la oferta se alarga una media de entre 10 días y dos semanas más, y se acaba vendiendo por un 3% más. Cuando vende su propia casa, o la de un amigo, el agente inmobiliario espera a que llegue la mejor oferta; cuando vende la de cualquier otro, le empuja a aceptar la primera oferta decente que aparece, porque su posible ganancia –esto es, 100 euros– es un incentivo demasiado insignificante para alentarlo a actuar de un modo distinto.

Y hasta aquí lo que no mucha gente sabía de los intermediadores inmobiliarios en la época en que se vendían casas. Pero ¿y ahora? Pues hace poco me contaron otra anécdota sobre el sector: la de una agente que estaba sacándose un sobresueldo con el siguiente paripé: en una ocasión, enseñó una vivienda a una pareja joven, a la que le encantó el inmueble; pero estaba claramente fuera de sus posibilidades. Aún así recibió unos días después una llamada de la chica solicitándole un trueque un tanto peculiar, consistente en volver a quedar, franquearles la entrada al piso, “perderse” durante un par de horas y volver al cabo de ese tiempo a recoger las llaves. Por un precio módico, naturalmente. El caso es que habiéndose corrido la voz entre amigos y conocidos de la pareja, esos sobresueldos estaban consiguiendo que, a pesar de la “crisis del ladrillo”, a esta agente inmobiliaria no le fuese tan mal…

Anuncios

39 pensamientos en “¿Para qué quiero una casa vendada?

  1. No sólo es desalentador saber lo difícil que es conseguir un bien que es tan indispensable en la vida de uno (no porque sea más fácil aquí que allá), sino que además me he quedado sorprendido al leer esta cifra: ¡21% de IVA! :O Y lo peor es que, con esta administración que se va a dejar venir, no se me haría imposible que algún día alcanzáramos (y tal vez hasta rebasáramos) dicho porcentaje…

    En fin, mando un abrazo muy cordial, tratando de evitar el tormento que la realidad del mundo causa 🙂

    • Es nuestro nuevo nivel del Impuesto sobre el Valor Añadido: como corresponde a una economía como la española, que tiene un ‘rating’-país peor incluso que el de Botswana…

      Así están las cosas por aquí, amigo: un abrazo (venido a menos)

  2. Lo de “perderse” es una buena idea para sacarse una propina
    Lo de los vendedores de pisos es un oficio complejo, más o menos como el de vendedores de coches usados o antiguamente el de vendedor de caballos cojos. Quien compra nunca sabe si le han engañado un poco o un mucho.

    • Hace poco me acordaba de una frase, no recuerdo si de Voltaire o de Maquiavelo (vaya usted a saber por qué dudo entre estos dos, y no otros…), que reza algo así como “si al primer hombre que cercó un terreno y dijo ‘es mío’ le hubiesen ahorcado, la humanidad se hubiese librado de muchos problemas”.

      Un abrazo, señor.

  3. Yo las veces que he tenido que buscar un piso para alquilar, comprar más tarde, e incluso un tiempo que puse mi propio piso en alquiler, siempre he acudido a una de estas agencias, y la verdad es que mis experiencias han sido siempre positivas, no solamente se encargan de eso, sino de trámites, papeleo, te aconsejan…sí son buenos profesionales vale la pena contar con ellos.
    En cuanto a la segunda parte ¿que quieres que te diga? No será muy ético, pero hay que ganarse la vida, y perjudicar no perjudica a nadie, a no ser que la parejita tenga algún tipo de intención chunga, y ahí te la juegas.
    Besazos

    • A mí me ha sucedido al contrario. He tenido que vender un par de pisos y ponía el anuncio en el periódico. Las primeras que llamaban eran inmobiliarias, que se comprometían a venderlo enseguida. Iba pasando el tiempo y no hacían nada. Al final tuve que vender yo los dos.
      Con respecto a la segunda parte, no me parece muy ético hacer negocio con el piso de una persona que ha depositado su confianza en ti. Se me ocurre que la pareja en cuestión puede hacer una copia de la llave y cuando la casa está ocupada, si no se ha cambiado la cerradura, puede entrar a robar tranquilamente.
      Solamente es ganas de llevarle la contraria a la chica del territorio. 😀

      • Tú ten en cuenta que me llegan todos los comentarios y casi siempre a tiempo real, que tengo el ordenador en el comedor siempre conectado, así que cuidadín.
        Claro que tienes razón con lo de pirulear, pero chico, para ir de legal y utilizar el sentido común ya tengo la vida real, aquí me permito el gustazo de ser incorrecta que mola más.
        Un besito a dos de mis chicos favoritos

  4. Yo no quedé nada satisfecho con una agencia, pero el piso me interesaba por varias razones y tuve que quedármelo… aunque si ahora pudiera los aostiaría, en un plis plas…

  5. Bueno una entrada muy dura para mi Alterfines y lo es por la mala experiencia que he tenido, con las agencias, con los constructores etc y todos los bichos vivientes, como los banqueros que nos han dejado arruinados a todos o casi todos los pobres españolitos…volviendo a la agencia, a mí me venden el pisito, porque no puedo con el y se llevan de ganancia un millón de las antiguas pesetas y el piso en cuestión vale dieciocoho millones siempre hablando en la moneda antigua, no sé si me fui del tema pero estoy muy quemada…por favor todos los que han robado a la cárcel ya!!
    Un besote

  6. Es que los negocios son los negocios, y los vendedores de pisos no están ahí por amor al arte. Luego nos puede parecer que ganaban mucho pero en tiempo de vacas gordas cada uno saca la tajada como puede. Ahora que ya no pueden ganar tanto, ya se buscarán las habichuelas de otra manera. Pero eso pasa con todo, cuando se puede se gana más y cuando no, hay que agudizar la imaginación. Chao
    Ana

    • Yo lo único que digo es que pretenden hacerte ver que están haciendo lo máximo posible por conseguirte el mejor precio, y eso –a la vista está– no es cierto. No niego a nadie que se gane honradamente sus habichuelas, pero no a costa de traicionar tu confianza o de mentirte/no decirte toda la verdad; llámalo como quieras.

      Un beso.

  7. Dice el refranero, que el buen paño, en el arca se vende. Lo que pasa es, que durante muchos años, se ha vendido paño de ínfima calidad, como buen paño. Para eso es para lo que suelen servir los vendedores profesionales, publicitarios, etc. Ya sé que es un resumen simplista y como tal incompleto además de injusto, pero ¿quién pretende ser justo?
    Un abrazo, catedrático.

    • Exacto, Miguel: se abrieron franquicias inmobiliarias “a cascoporro” porque eran épocas de vacas gordas, y los pisos se compraban y vendían (casi) solos; en cuanto ha llegado el momento de ser profesional, y salir a ofrecerte como tal, para justificar tus honorarios, para eso no ha valido todo el mundo (se calcula que queda 1 de cada 5 agencias inmobiliarias).

      (Otro) abrazo, egregio (y añadiría ilustre también, qué puñetas 😛 )

  8. Mira que soy tonto que no se me había ocurrido esa opción final 😀

    Es acojonante que hasta en ests entradas siempre encuentres el final sorprendente, en este caso muy sorprendente para mi, lo reconozco.

    sobre el resto pues nada que añadir, más razón que un santo, así funcionaban las cosas, abrazos.

    • También en lo otro funcionan así las cosas: los jóvenes ya no están dispuestos a hacerlo incómodamente en un Simca 1000, Dess: hemos hecho de ellos unos burguesones 😛

      (Más) Abrazos para ti.

  9. H Alter, mi experiencia con las inmobiliarias y los gestores, no son buenas (tampoco muy malas), pero cd compré mi casa, al final a un particular (que me cobró igual que la agencia), ya había pasado por un par de inmobiliarias y cd una me dijo que el asqueroso piso que me enseñaba estaba lleno de posibilidades tuve que responderla que la única posibilidad era un bombardeo y volver a hacerla nuevo (te juro que no exagero).

    A lo que iba Dess; el otro día estuve en una ponencia sobre marketing que consistía en: “los compradores son unos ignorantes (yo me dedico al comercio sanitario), y lo único que buscan es que les digan lo que quieren oír y si ad+ les podemos pegar un palo y que crean que llevan algo bueno y exclusivo, mejor, aunque no lo necesiten”.

    No creas que no dije nada, la ética para mi es importante y aunque quede como una mojigata me dio igual.

    Así que, cuidado cuando no sabes lo que compras.

    • Yo por eso, en alguna cosa, siempre compro en el mismo sitio, aunque no sea el más barato, cuando siento que no me venden la moto, cuando me dicen que para qué gastarme tanto en algo cuando la mayoría de las cosas ni las voy a usar y tal.

      Es más, incluso en grandes tiendas, si no veo a tal vendedor, no compro nada, vuelvo otro día 😀

      • Te alabo el gusto, jefe: yo llegué a recorrer cuatro manzanas (de las de Madrid) para ir al videoclub –cuando existían esas antiguallas…– porque le había “hecho la cruz” a los dos más próximos, que me la habían jugado, recomendándome bodrios…

        Un abrazo.

    • Me alegro de que no te callases: los principios, amiga, lo son (casi) todo; y la ética sólo resulta de fiar si de vez en cuando te pone en situaciones comprometidas. A mí me echaron del último trabajo asalariado que tuve –desde hace una década soy mi propio jefe, y así al único ‘mandamal’ que tengo que aguantar es a mí mismo…– cuando me enfrenté a un superior en nombre de mi equipo de redacción: ninguno de aquellos supuestos profesionales dio luego la cara por mí cuando me despidieron.

      Un abrazo.

  10. Dia atareado, muerta de sueño tan temprano… omnubilada me hayo… Que sepas que llevo mucho retraso para leeros pero sigo lenta y segura, un beso de buenas noches y mañana lo leo que no veo un pijo. Muak.

  11. Nunca me he visto en el caso de tener que vender un piso pero si lo tuviese que hacer creo que lo haría yo misma, sin intermediarios.
    En cuanto a lo último también me he sorprendido. No tenía ni idea que se hiciese eso aunque que esperamos…… si estamos en el país de los pillos 🙂

    Besos

    • Si el supuesto profesional no lo es tanto, ¿para qué pagar por sus servicios?

      Y en cuanto a lo otro, ya sabes, el sexo y la imaginación son siempre sorprendentes jjjj

      (Más) besos.

  12. Como decía Al Capone, son solo negocios. Si todo lo malo en los negocios fueran cosas así de otro mundo estaríamos hablando… en los negocios no existe la ética, en realidad no existe en casi ningun ambito. Se mueven millones en la compraventa de viviendas pero el agente no gana un duro, es ley de vida igual que el constructor se forra desde el despacho y el albañil se parte los riñones por una miseria… Me estoy planteando hacerme agente inmobiliario jejejeje
    Un beso infernal.

    • Lo más molesto es eso, que pretenden hacerte ver que están haciendo lo máximo posible por conseguirte un precio estupendo, cuando la verdad es que no es cierto. No niego a nadie que se gane honradamente sus habichuelas, pero no a costa de menguar las tuyas.

      (Otro) beso, pero de ladrillos; ni de paja, ni de ramitas 😉

  13. Muy bueno, aunque me produce un ligero deja vu, de lo que estoy convencido es que Mr. Bundy hoy no vendería zapatos en Seatle sino pisos en Marina D’Or. Un abrazo y que difícil si vas en el bus y con el Movil. Vota que bota no aciertas . Vótalos, perdón quería decir: BOTALOS.

Los comentarios están cerrados.