‘Cortos de Fondos’ 104/258

alterfines_numero_104_alterfinesLa mujer tuvo su hijo entre grandes sufrimientos, y entre espantosos dolores lo introdujo en una bolsa de plástico de una carnicería del barrio y lo arrojó al contenedor de basuras más próximo a su domicilio. De vuelta a su hogar durmió profundamente durante unas cuantas horas; tranquila, esperaba que una persistente llamada a la puerta la despertase. Finalmente abrió los ojos sorprendida. Miró el reloj: habían transcurrido casi 12 horas. Eso significaba que nadie había descubierto los restos del recién nacido. Si el camión de la basura lo había triturado sin abrir sospechas, era libre. Dolorosamente libre. Tristemente libre.

Pero libre al fin y al cabo. Quería aferrarse a esa idea; olvidarlo todo, su miseria, su atormentado amante, su parricidio. Tendría que buscar un nuevo trabajo y mudarse de barrio. Empezar una vida nueva. Aunque nada sería igual, no podría ser peor.

Compró el periódico. Se esforzó en pensar que estaba de enhorabuena, porque ese lunes había muchas ofertas de trabajo en las que podía probar suerte. Y ciertamente, la tuvo, porque la contrataron en el segundo de la lista. Y también encontró un piso de alquiler que le convenía, más barato y mejor que el que había estado usando en los últimos meses. Casi se sentía feliz; su dios le ayudaba a empezar una nueva vida. Los signos eran inmejorables. Todo había pasado.

Se acostó más tranquila que nunca. Había conseguido olvidar totalmente a su hijo, a su amante, su miseria… Pero a eso de medianoche la despertó una persistente llamada en la puerta. Entonces, medio dormida, recordó con espanto que el servicio de basuras no funcionaba los domingos.

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58 pensamientos en “‘Cortos de Fondos’ 104/258

  1. jejejej que se creía la tipa? Cuando alguien nace para martillo del cielo le caen los clavos! Pero no es el echo de que le saliera mal la jugada sino lo triste de su vida, que ella a trasladado su sufrimiento a un ser inocente y encima se duerme tan feliz! Bueno, relativamente feliz… Este cuento tiene muchas connotaciones para hacer recapacitar. Hasta que punto es culpable de la maldad que ha cometido? siempre hay otra solución pero el dolor nubla el entendimiento.
    Si, ya, estoy desvariando… Noche rara (otra vez)
    Un beso niño!

  2. Si es hay gente que no sabe ni el día que vive y pretenden delinquir para quitarse sus miserias.

    Esos cinco

    NN: ( para mayor aclaración del comentario tradúzcase de Nergalés a Critianés)

  3. Ni dolor, ni vida triste ni dura ni nada, hay actos que no tienen perdón ni justificación posible, es horrible para mi sensibilidad de princesa, y la hijaputa se duerme tan tranquila, a ver si hablas con tus personajes, que ya está bien…
    Besitos

  4. Lo mejor de este relato no es lo que cuentas sino lo que callas, como los buenos cuentos. Ahora un pero: que duerma profundamente tras el parto, es “literariamente creíble” por lo relajado que queda el cuerpo tras el esfuerzo, pero que lo hiciera todo sola, y el mismo día en que pare… Recuerda que sólo hablo de la “credibilidad literaria”, ya sé que en la vid real pueden ocurrir estas cosas y peores aún. No sé si me explico.
    Bueno, nada, eso no invalida el mensaje que mandas, y el valor que te comento más arriba.
    Feliz y próspero lunes. 😉

    • Es que como tú misma dices, en la vida real pueden suceder, y de hecho suceden éstas y cosas aún peores. Y yo a veces invento y maquino, pero la mayor parte de los ‘cortos’ me salen de la lectura diaria de los periódicos.

      No obstante lo cual, creo que no busco tanto la perfección literaria –que dejo para los que escribís como los ángeles, y para cuando me jubile y tenga más tiempo–, sino el impactar al lector; por eso, si uno es demasiado puntilloso es fácil que me sorprenda metiendo el cuezo. No es tu caso, Celsa, pues te agradezco la puntualización, toda vez que tenía excusa; la próxima, a lo mejor no puedo hacerme el loco 😉

      Un abrazo (y buen miércoles para ti, premiada 😎 )

    • Es que si no recuerdas que no pasa el camión te toca llevar a ti la bolsa hasta el contenedor de la otra manzana, en chándal y pantuflas, y eso sí que es un castigo divino 😉

      Un abrazo.

  5. La verdad justicia no sé si la hay porque muchas malas mujeres dejan abandonados a sus hijos y siguen, la vida como si nada, ni una perra hace algo así, yo conozco a una que se casó con un rico y ha tenido hijos con él y todavia el pobre marido, ignora que sus hijos tienen un hermano por ahí dios sabe donde…no entra en mi cabeza algo semejante si tento a mi periquito enfermo y estoy hoy que no vivvo joer!!

    • Gaviota: para leer estas barbaridades que escribo a veces es necesario dejarse la sensibilidad en el cajón, más que nada para evitarse uno sufrimientos innecesarios.

      Y más alguien como tú, querida, dulce e impresionable. Un abrazo (reconfortador ¿funciona?)

  6. Yo es que soy más de venganza, de que el crío muriera y fuera su fantasma quien llamara a la puerta armado con dos navajas sin afilar para dar justicia.

    Pero los basureros, vagos ellos por descansar los domingos (yo les echaba a todos, RAjoy), jodieron la historia 😀

    Yo debo reconocer querido Alter, que me encanta cuando te pones en plan macabrillo.

    • Sí, querido líder, sé que a ti te ponen más los tiroteos, sobre todo si luego sobran sombreros, que las tertulias alrededor de un té con pastas 😉

      Y que se te sorprenda al final jjj

    • Aquello de ‘el culpable siempre paga’, ¿no? Me temo, amigo mío, que con la llegada de los financieros y los políticos al mundo del delito (nota mental: ¿es que no han estado en él siempre?) se ha empezado a incumplir esa norma.

      Triste, pero cierto. (Otro) abrazo.

      • Precisamente a eso me refería. Que sólo se castigan los crímenes miserables. Los causados por las miserias. Los de la ambición se suelen premiar. Si cada vez que una madre se creyera en la necesidad de deshacerse de su hijo, ahorcaran a un usurero (de dinero o de sudor ajeno ¿qué más da?), otro gallo nos cantara. O cantase.
        Más abrazos.

        • Cierto. Sería un espectáculo de lo más gratificante leer el periódico por las mañanas y ver los informativos en la televisión: buenas noticias jjj

          Enhorabuena, que me ha dicho un pajarito que te han premiado a ti también. Voy ‘pallá’ a leerte.

          Abrazos (para dar, tomar y repartir)

  7. ¿Quién es el que realmente golpea a la puerta, un policía o el niño? Me hizo recordar al famoso cuento “La pata de mono” (búsquenlo, que se encuentra por ahí, en varios sitios de la red).
    Excelente relato.
    Si me permites, te marco un pequeño error: donde dice “parricidio” debería decir “filicidio”. “Parricidio” es matar al padre o a la madre; “filicidio” es matar a un hijo.
    Saludos.

    • Aunque efectivamente es más exacto “filicidio” el D.R.A.E. permite su uso en este caso:

      parricidio.

      (Del lat. parricidĭum).

      1. m. Muerte dada a un pariente próximo, especialmente al padre o la madre.

      No cabe duda que un hijo es un pariente próximo.
      Un saludo.

    • Fantástico relato. Muchas gracias, no lo conocía.

      Tal vez debería de ser más exacto en mis microrrelatos (y ahora, al ver filicidio en el DRAE lamento no haberlo pensado antes), pero como le he respondido a Celsa, mucha veces me pierde el ímpetu periodístico, menos exhaustivo en la presentación y más incisivo en el impacto al lector.

      Un abrazo, y gracias de nuevo.

    • Muchas gracias, Roberto. Siempre es de agradecer el que alguien valore lo que haces cada día.

      Aunque… no sé si has hecho bien pidiéndome que hable de mí: es de esas cosas que acaba uno arrepintiéndose ;D

      Un abrazo.

  8. Me encanta leer entradas así , sera que no soy capaz de expresarme de esta manera ,. fijo lo describiría de otra forma .
    Genial , sobre todo el final , dejas que la imaginación circule ante el lector .. Fantástico .. un saludo

    • Gracias, Conchi:

      En las reglas no escritas del microrrelato –los hay que no damos para más…– figura como parte casi imprescindible darle al lector una sorpresa, que puede ser agradable, humorística, hermosa… al final.

      Me encanta que ésta mía te haya gustado. Un abrazo.

  9. Brutal…! Desgarradora (mente) brutal, pero como siempre un diez, en llevarnos la mente de aquí para allá hasta hacérnosla estrellar contra el muro de la realidad…

    Si fueras una chica, te besaría. Si fueras un olivo darías olivas. Así que en tu caso lo que hago es mandarte un abrazo. Sí, de esos. Lo Sepas.

    • Pues yo voy y te lo acepto, por la elegancia con la que te dejas voltear, y por la buena cara que pones siempre cuando piensas que va a pasar algo y sucede lo contrario 😉

      Y además estrecho tu antebrazo, como hacían los romanos. Ea.

  10. Tremenda la sensación que dejas con este microrelato. Nos permites que creamos que el crimen quedará impune y lo resuelves erigiendo la vara de la justicia disfrazada de servicio de recogida de basuras.
    ¡¡Genial!!

  11. Excelente relato, pero no me veo yo capaz de escribir sobre esto, me da un yuyo!! algunas veces me he preguntado qué pasa por la cabeza de las personas que hacen esto… es que se supone que no se debe juzgaar a la gente, pero este tipo de cosas con muy duras de no enjuiciar…

  12. ¡Con las manos echadas a la cabeza, me tenías!, lo siento pero discrepo con Nieves y contigo: no da lugar a debate. Ahí, ¡drástica, me has puesto! jejeje
    Y yo soy pacífica, que conste, pero a la mala bruja esa, le coso lo que se le tiene que coser para que no tenga más niños.

    Lamentablemente estas cosas ocurren, estoy por ir colocando carteles en las farolas que pongan: “donar tu hijo en adopción NO está penado”.

    Besitos!!

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