‘Cortos de Fondos’ 103/258

numero_103_alterfinesPensó que por fin había llegado el momento de dejar de madrugar, y de ponerse en marcha a unas horas inhumanas; de ‘comerse’ atascos interminables a las horas punta, que por desgracia coincidían exactamente con su horario de entrada y salida; de soportar los malos modos de su jefe, un tipo bipolar que ocupaba un cargo claramente por encima de su valía profesional, sólo por compartir un apellido con el presidente del consejo de administración; y de convivir a diario con sus compañeros de trabajo, una caterva de seres anodinos, cuya ineptitud además incrementaba su carga de trabajo.

Le habían despedido, y tocaba juntar argumentos para superar la fase de negación.

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37 pensamientos en “‘Cortos de Fondos’ 103/258

  1. Digo yo que si madrugaba tanto no pillaría atasco alguno ¿no?, de cualquier manera el que no se consuela es porque no quiere, aunque en esos casos cada vez es más complicado encontrar consuelo, es como si me dejara mi mujer, podría encontrar mil motivos para alegrarme, pero lo complicado sería encontrar otra 😀

    Abrazos.

  2. Pues suele suceder (no lo del despido, que es más común; sino lo de buscar argumentos para superar la negación). Supongo que por la situación que se vive en España (¿Por qué supongo que eres de allí? Nada me brindó esa certeza), la situación del despido debe ser un poco más traumática.
    ¿Pura ficción o una relectura de la realidad?

    • Mi patria espiritual está en el planeta Sedna, en el Cinturón de kuiper. Pero como escribió alguien que tampoco lo hace mal, España es como mi familia, en la que ha habido poetas, toreros, hipnotizadores, duelistas, grandes señoras y pequeños políticos: la quiero, la soporto, la rechazo, la defiendo…

      Lo del despido es puritita ficción, aunque siempre me han echado de los trabajos cinco minutos antes de que fuera a ir por mi propio pie jjj

      Un saludo.

    • A veces, el que te pongan en el disparadero es lo mejor que te puede pasar, Mercedes: a mí me sucedió, cree mi propia empresa junto a un socio, y ahora no me explico cómo no tomé esa decisión 10 años antes (tampoco más, que no lo iba a hacer cuando era un aprendiz), porque es el verdadero camino del profesional que cree en lo que hace.

      Un abrazo.

  3. ¡Oh cielos! Claramente había leído “comerse unos tacos” en vez de “comerse unos atascos”. Eso pasa cuando uno intenta leer algo justo después de despertar de la siesta 😛

    Un abrazo soñoliento 🙂

    • No creas, que a veces tener a mano algo que comer, cuando estás camino de casa con un hambre de oso recién despierto de la hibernación, y te quedan 20 minutos de tráfico…

      (Otro) abrazo (de oso en pleno uso de sus facultades, pero al que no le importaría irse a hibernar: hasta que se jubile, por ejemplo)

    • Sobre todo el de dejar de madrugar… o el de soportar jefes imbéciles… no, no, espera, el de perder todos los días una hora y media metido en atascos… ¿o mejor el de…?

      😀

    • Con la conversación de ciertos compañeros de trabajo en la sala de descanso/café lo que entran ganas es de irte al WC a cortarte las venas con un peine 😉

      (Lo de la lejía, en el cuarto de la limpieza, tampoco es desechable)

      Abrazo suicida, pero con motivo.

  4. Humana y, para mí, positiva reacción. El despido lo tiene de todas formas. Mejor afrontar el problema pensando que cuando encuentre otra cosa se alegrará de que las circunstancias hayan precipitado un cambio deseado pero que él, dada la situación económica actual, nunca se hubiera atrevido a hacer.
    Un abrazo.

    • Exacto, Macondo: es lo que le he explicado a Mercedes, que probablemente si a mí no me hubiesen ‘largado’ de la sinecura que tenía, nunca me hubiese ‘puesto las pilas’ para crear mi propia empresa.

      Empresa microscópica, pero empresa.

      (Otro) abrazo de sábado otoñal.

    • Qué te voy a explicar a tí. Es que hay gente que tiene su segunda residencia en ella, y pasa periódicamente temporadas enteras, viéndolo todo a través de su prisma: como (yo creo que) a mí me va mal, a todos les (tiene que ir) va mal.

      En fin, no nos amarguemos, que es sábado. Otoñal ya, pero sábado. Un abrazo, amiga.

  5. Pues yo te felicito a ti y a los despedidos por haber perdido un jefe bipolar, mala leche y encima enchufado gracias a sus apellidos, que le den por saco!!
    Feliz domingo Alter

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