‘Cortos de Fondos’ 101/258

numero_101_alterfines(La respuesta de Nergal a un comentario mío sobre una ‘entrada’ suya un tanto surrealista, motivó este microrrelato)

Esperé con paciencia a que mi rival desplegase lo mejor de su juego; el ajedrez más brillante del que fuese capaz. En eso consiste básicamente este estratégico deporte milenario, en averiguar lo que tu rival planea antes de que lo lleve a cabo, y bien evitarlo, anteponerte o dejarle hacer, si crees que tienes mejores opciones que él.

Y la verdad es que, poco a poco, mi contrario había llegado a una situación en la partida en que sin duda disponía de una posición sólida. Jugaba con blancas –había querido darle esa ventaja, convencido en mi superioridad– y su planteamiento era propio de una ‘defensa siciliana’, pero con colores cambiados, puesto que debería ser él quien atacase. Mientras que yo, con las negras, apenas disponía de ventaja de espacio en el tablero, pero no de un objetivo claro de ataque. Es lo que los expertos denominan un equilibrio dinámico; vamos, como si un zorro estuviera asediando a una tortuga: mientras ésta no salga de su caparazón, no tiene nada que perder. Y el zorro no puede esperar eternamente…

Ese tal vez fue mi error, precipitarme en un momento clave de la partida. Cedí a las blancas la iniciativa, y éstas estaban atacando, a pesar de tener menos espacio. Una ofensiva propia de manual de ajedrez: cada pieza lograba alcanzar su objetivo, llevando a su dama a un jaque tras otro a mi rey, ya casi acorralado. Mi rival estaba confiado en una victoria indiscutible, y la verdad es que yo también la veía inminente.

Por eso hube de darle la vuelta al tablero, con una sola mano, mientras con el dorso de la otra en alto amenazaba en silencio a mi hermano pequeño. No iba a dejar que ese mocoso me ganase, y fuera luego por ahí presumiendo delante de la familia y los amiguitos del cole.

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32 pensamientos en “‘Cortos de Fondos’ 101/258

    • Calla, calla, que es más cruel la que me montó a mí mi hermano mayor, la primera vez que por fin iba a ganarle una partida, después de un millón de derrotas. Ya sabes, cuando los niños hacíamos la digestión jugando al ajedrez, en lugar de comunicarnos a distancia a través de artilugios electrónicos. Haciendo que pareciese un accidente –que evidentemente no era– le pegó un manotazo al tablero y tiró al suelo todas las fichas, dando por concluida la partida y, eso sí, ofreciéndome tablas en su magnanimidad.

      Alguna vez lo he tratado de recordar con él, pero se hace el loco (como corresponde) ;D

      ¿Quecho fundido?

  1. He sido incapaz de aprender a jugar al ajedrez, me empeñé en que me enseñaran, pero soy malísima para los juegos, y si son de estrategia peor, el caso es que además sinceramente me pareció un juego absurdo, pero supongo que no llegué a entenderlo

    • Tiene más ‘chicha’ de la que parece, Inma: he visto a chavales de 12 años ganar a tipos de 50, que no jugaban mla, y hasta tuve el privilegio de ser vencido por un Maestro que jugó contra mí ¡de espaldas al tablero!

      Un besote.

    • Es que aquellos donde el azar (los dados…) interviene en un porcentaje muy alto, y hay poca estrategia que desarrollar, resultan ideales para que los críos se inicien en los juegos de tablero. Si va teniendo edad te recomiendo que paséis al backgammon, donde ya la estrategia sí que va cobrando relevancia: verás cómo vas aprendiendo de sus aciertos y de sus errores.

      Un abrazo.

  2. Me recuerda una historieta de Mafalda en al que creo recordar que Manolito iba todo orgulloso gritando “¡Gané al ta te ti!” (tres en raya) y al final de la historieta se ve a Guille sentado con cara de asombro y el tablero del tres en raya en el suelo. Sólo que aquí, ni siquiera ganaste.
    Como hijo único que soy, sólo me ha tocado hacerme trampas al solitario. 😉
    Un abrazo.

    • Supongo que a las 3 ó 4 partidas Guille ya le ‘apalizaría’, porque el pobre Manolito luces, lo que se dice luces, tampoco le sobran.

      ¿O sea, que a ti nunca te ganó tu hermano? ¡Qué suerte! 😉

      (Otro) abrazo.

  3. Bueno bueno que sorpresa y que gran honor para mi motivar un relato al gran maestro.
    Una dama y un giro inesperado y para no ser derrotado. Ya te dije que esto del ajedrez tenía su puntito 😉
    Un jaque abrazo

  4. De todas maneras os diré algo, el ajedrez es una chorrada como una catedral, el mus, ese sí es un juego digno de ser jugado, no sé si os he dicho que a mí al mus y al follar no me gana nadie por cierto.

    Yo al ajedrez solo juego en el ordenador y cuando voy perdiendo siempre cierro el juego, estoy imbatido :mrgreen:

    Y una vez que pegué gatillazo le dije lo que ella siempre me suele decir, “mira, lo dejamos para mañana”, la cosa es no perder.

  5. Abuson, ya te querría yo tener delante en una de esas partidas que se celebran los días de fiesta en el muro de la fuente de la plaça de catalunya aquí en las barcelonas…

    Bueno mejor no, que igual me ganas y me deprimo…

    Un abrazo del tipo enroque.

  6. Ufff sí que ocurrió alguna vez, pero nosotros éramos muy bestias y el siguiente capítulo era a bofetada limpia con la consiguiente desesperación materna. Así que mi madre evitaba por todos los medios los juegos entre nosotros, por intelectuales que fueran. 🙂
    Besazo

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