Que lo supiera, no lo hace más llevadero

final_vacaciones_alterfinesSe terminan mis vacaciones. Dentro de 48 horas estaré de nuevo en Madrid, metido en la jaula y dando vueltas en la rueda. Se acabó lo bueno. Mañana domingo, 700 kilómetros y de vuelta al redil. Sé que a quienes no tienen trabajo les sonará cruel (por ser políticamente correcto) que quien sí que lo tiene reniegue de él, pero de lo que realmente me quejo es de lo esquiva que me es la fortuna. Los Euromillones, en concreto. ¿No podían haberme caído unos pocos anoche –caramba: había un ‘bote’ de 47 ‘kilos’, y eso da para repartir a base de bien–, en lugar de irle a parar a un luxemburgués, estonio o checo, que seguramente se lo merece mucho menos que un servidor? Pues va a ser que no. Así que mañana, carretera y manta, y a esperar 334 días. Y contando.

Cada año lo mismo. Llegando estas fechas, depresión de hipopótamo –por el tamaño, no porque estos bichos sean especialmente infelices– y cara de pocos amigos. Aunque con los años voy fijándome más en la circunstancia repetitiva y sacando mis propias reflexiones. Veo que no estoy sólo en el mundo del cabreo ocasionado por lo cortas que son las vacaciones y lo rápido que se terminan. A nada que te fijes en cualquier veraneante que hace cola a tu lado, en el ‘súper’ o en el despacho de quinielas, puedes observar que se impacientan con más facilidad; que están como nerviosos, más irritables, y que ya no soportan lo que a principios de agosto hubiesen tolerado de buen grado, tomándoselo con más indulgencia. Pero es que hace 29 días teníamos todavía todas las vacaciones por delante. Y ya no. En nuestra percepción, las horas corren ahora que se las pelan; el tiempo, a nada que va quedando poco para que se acabe el asueto estival, se vuelve caprichoso, casi diría cruel.

Y es que ya no somos nosotros quienes lo tenemos –ya sabéis, ese breve espejismo de todos los finales de julio–, porque nos lo hemos ganado después de 11 meses de soportar a los clientes; es él quien nos domina. Como ha sucedido siempre. Lo que ocurre es que nos gusta pensar que, al inicio de toda vacación, corre a nuestro favor. Cuando es de todos y de siempre conocido que si el tiempo se interrelaciona con la vida humana es para ir en su contra; o mejor dicho, para engañarnos, haciéndonos creer que es él quien corre, cuando en realidad nos obliga a correr detrás de él. Así es de taimado este concepto indefinible, que encerramos en nuestros relojes y que sólo comprenden realmente los filósofos, los físicos y los poetas. Sólo ellos saben que nosotros somos el tiempo.

“A ver si llegan las vacaciones y puedo…” es el mantra con el que hemos aguantado durante el resto del año los agobios del estrés, o bien los embates del tedio. Pero ahora que se han acabado los días de asueto, y tal vez no han sucedido todas las cosas espectaculares que esperábamos; o sí que han sido unas vacaciones geniales, pero las vemos en tiempo pasado, volvemos a contar impacientes, esta vez ya las horas que nos restan. Decepcionados. Sin darnos cuenta de que cuando recojamos nuestra sombrilla playera por última vez este año, y nos despidamos del camarero del chiringuito, o cuando pasemos por el peaje de la autopista, y hayamos de ser cobrados por el empleado de la cabina, estaremos ante dos personas que están a las puertas de sus vacaciones, que nos ven alejarnos hacia esa cuenta atrás que mencionaba al principio: ya queda un día menos, ya pasó el otoño, ya estamos en enero, ya llegó la Semana Laica, ya estamos en horario de verano, el día menos pensado empiezo la ‘operación biquini’…

Pero saberlo, no hace este trago más llevadero.

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36 pensamientos en “Que lo supiera, no lo hace más llevadero

  1. Animo! Podía haber sido peor! Imagínate no haber tenido vacaciones en absoluto! O no tener un trabajo que te permita ir de vacaciones. La vuelta al trabajo siempre es dura pero recuerda que, al final, te esperan otras vacaciones. Mientras tanto a esperar el Día de la Hispanidad que es la siguiente fiesta que tenéis por esos lares, si recuerdo bien.
    Empieza la cuenta atrás 🙂
    Arriba esas comisuras!

    • Venga, comisuras a media asta 😉

      Sí, ya digo que a lo mejor estoy siendo injusto: en los tiempos que corren, 30 días de vacaciones son no un lujo, sino dos.

      335 y contando… Un besazo.

      (ya he visto que estás ahí, ahí, tratando de sonsacarle a Dess su nombre: ¿y nuestra disputa al respecto?, cotillona mía) 😉

      • Estoy de acuerdo. Yo este año tengo 34, con un contrato de mierda, pero 34. Y la verdad es que se agradece…

        (no se a que te refieres con lo de la disputa pero si es a tu nombre, me pedí la “A” hace ya algún comentario 😉 Si no te refieres a eso, iluminame)

  2. No sabía que estabas de vacaciones, si no fuera por el calor casi no sé ni que estamos en agosto.
    Yo recuerdo la depre post vacacional, es muy jodida porque además empieza varios días antes de que realmente terminen amargándotelos y no permitiéndote disfrutarlos ya que son los últimos, en realidad son los peores, una vez te incorporas a los dos días te has resignado, has entrado en la rutina y ya está.
    No seré yo la que te recrimine esas sensaciones, son perfectamente humanas, trabajamos porque necesitamos el dinero, si yo no lo necesitara anda que iba a estar angustiándome por no tener trabajo, ya le podían dar, sinceramente. Esto queda feo decirlo, una parada tiene que estar demostrando continuamente que desea trabajar, pero es así, que me toque a mí mañana la lotería a la que no juego y verás que rapidito dejo de buscar trabajo.
    Besitos y arriba ese ánimo, no permitas que se te fastidien tus últimos momentos

    • Aquí estoy, disfrutándolos con vosotros, en una terraza llena de flores y con una cervecita fresquita a mano.

      Lo malo será a partir del lunes: se acabaron las dos entradas diarias y la profusión de comentarios, que es lo que le da salsa al tema. Sniff, sniff

      (Más) besitos y gracias por los ánimos.

      • Así me gusta, casi puedo sentir la sensación, y oler las flores, tanto es así que acabo de decirle a mi Manué que nos abramos una cervecita y termino el comentario y me la bebo.

        A ver…dos entradas diarias…es que eres muy prolífico tú, nos conformaremos con dos o tres a la semana, menos tampoco, y eso sí, los comentarios hay que salvarlos, que son la salsa necesaria de un buen plato, que es la entrada en sí.

        Besitos guapo

  3. Tengo una amiga que definía loa años de una manera que yo encontraba absurda. Pero desde hace unos años, tengo quereconocer que es la pura verdad.
    Ella siempre decía: Los años se dividen en dos, a saber: te quitas el bikini y es hora de poner el arbolito y en cuanto quitas el arbolito, es hora de ponerte el bikini. 😀
    Besazo y tú tienes que hacer como la Niña, que el día que cumple años está feliz porque ya queda menos para el próximo 😛

    • Tu amiga sí que sabe: yo divido la semana del lunes temprano al viernes a las 15:01h y de ese momento al domingo al apagar la luz. El segundo es lo que vivo; el primero…

      Dile a la Niña que hace muy requetebien: yo adoro los viernes, porque es el momento que más tiempo queda para volver a afeitarme 😀

      Un besazo, y gracias por tu apoyo.

  4. ¡Ya hasta tristeza da! Un servidor que volvió a actividades universitarias el lunes pasado, recibiendo la noticia de que muy próximamente tendremos que realizar prácticas profesionales, más tarde el servicio social, más tarde la tesis…

    Pero hay quienes no tienen la oportunidad de aspirar a obtener un grado académico, así que hay que agradecer: Gracias 😛

    Abrazo de trucha 🙂

  5. Arriba los corazones macho, que casi has conseguido deprimirme a mí, que no he ido a ningún sitio este año. Qué bien lo cuenta el jodío. El día que se terminan las vacaciones tiene que ser el de la salud, como el siguiente al que no te toca la lotería. Todo lo que se salga de eso apenas es importante.

  6. En México a veces tienen que pasar años esclavizado en una empresa para llegar a tener por lo menos 15 días de vacaciones, así que considérate afortunado porque tuviste un tiempito para descansar y desconectarte del mundo.

    Saludos y gracias por las visitas que has hecho a mi blog.

    • Uuuuups, entonces no digo nada, Marta. Sé que me sobran motivos para estar contento, pero ya sabes lo asquerositamente insatisfechos que somos a veces los humanos.

      Gracias a ti por tener un ‘blog’ que apetece visitar, y en el que los comentarios son, casi, casi, obligatorios 😉

    • Lo que estuve pensando durante el viaje es que, a lo mejor, eso que dicen que hacen algunos japoneses –vaya usted a saber si se trata de una de tantas leyendas urbanas–, de trabajar sin vacaciones durante seis años, para luego tener medio año sabático, a lo mejor no es una tontería (si te dejan hacerlo, claro). Porque una vez puesto, ¿qué más me da que esa cuenta atrás sea de 365, que de 2.190 días, si ya estás metido hasta el cuello en el asunto?

      Gracias por los ánimos: efectivamente 333 días sólo 😉

  7. Yo tampoco suelo irme de vacaciones, nunca, las pillo siempre de manera que alguien, osea yo, pueda cuidar de las crias hasta que pilla vacaciones la moza y se las lleva al pueblo, además mi trabajo me gusta, no me causa depresión pensar en volver, es más, hasta lo echo de menos cuando estoy una semana fuera, me da la tranquilidad que me falta con la rutina diaria.

    Pero vaya, que lo importante es que tu vuelves, ante eso un “que te jodan” sería quizá lo adecuado, pero no, no sacaremos maldad 😀

    Ánimo mozo.

    • Dess: mi trabajo también me gusta, pero los clientes no siempre son buenos compañeros de baile: te pisan el callo, no llevan el mismo ritmo que tú, miran a otros mientras bailan contigo… Vamos, que es aquello de ni con ellos, ni sin ellos, ¿te suena?

      Gracias por el ‘que te jodan’. Sé que me lo dices de corazón 😀 Es como en el mundo del teatro, ¿no Que te rompas una pierna…

  8. Acongojada estoy mientras te leo. ¡Pobre chico! he pensado, ya no tendrá vacaciones hasta el año que viene. He derramado unas lágrimas al terminar y ahora me seco los ojos cuidadosamente con el pañuelo.
    El año que viene volverán, como las oscuras golondrinas…

  9. Ánimo llorón 😛 jajajajajajaja
    Ya verás cuando me toque volver a mi, despues de estas NO VACACIONES o vacaciones de no conseguir ir a ningún lado.
    Estaré de una hosti. que tirará pa tras jajajajaja.

  10. Bueno al fin y al cabo tienes trabajo y has tenido vacaciones aunque hayan sido cortas. No todos pueden decirlo. Espero que aunque vuelvas cabreado hayas descansado. Besos y paciencia
    Ana

  11. NO te voy a sermonear con el “dale gracias a Dios o a quien sea que tienes vacaciones porque tienes trabajo” etc etc. Desahógate. Eso es bueno 😉
    PD: PAra cuando el post que me prometiste sobre trabajar freelance como periodista?? lo necesito!!!!!!!

    • Gracias, aunque a veces los consejos de los amigos son lo mejor de esta vida.

      Son dos cosas diferentes, fermosa: creo recordar que lo que te prometí era ventajas y desventajas de trabajar desde casa, pero si quieres el de ser periodista free-lance, pueden ser los dos. El de trabajar en casa, ¿qué te parece el próximo fin de semana? Tampoco esperes una tesis doctoral 😉

      Un besazo.

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