‘Cortos de Fondos’ 84/258

numero_84_alterfinesCuando se logró por fin perfeccionar la máquina para viajar en el tiempo, se envió gente hacia el pasado, pero también hacia el futuro. Como no podía ser de otro modo: a ver si sólo por  conseguir un descubrimiento de estas características, resulta que los humanos nos íbamos a volver seres normales y responsables. No señor. Diez equipos viajaron hacia diferentes tiempos pretéritos, con el fin de recoger información detallada, pero claro está, sin intervenir en absoluto; y un número equivalente de misiones partió hacia otros tantos momentos del porvenir –qué ironía– con un objetivo similar.

El problema es que, a la sazón, los antepasados habían descubierto igualmente la facultad de realizar viajes al futuro, a donde enviaron a no pocos de sus científicos, para que se empapasen de los avances ya logrados, y poder de algún modo adaptarlos a sus circunstancias. Y otro tanto sucedió en aquel mismo momento con la gente del futuro: inauguraban sus primeros viajes al pasado, a estudiar la vida humana en épocas anteriores, con ese firme propósito de “no tocar nada” al que parecen abocados aquellos que retroceden en el tiempo.

Naturalmente, no se hicieron esperar los primeros encontronazos entre expedicionarios procedentes de distintas épocas, lo que ocasionó posturas encontradas entre países sobre cómo debían de reglarse este tipo de viajes. Y ello desemboco en la irresponsable multiplicación de misiones: cada una de las seis potencias, con posibilidades tecnológicas para llevarlos a buen puerto, inició por su cuenta los saltos al pasado y al futuro. Y, sí; en otras épocas sucedió exactamente lo mismo: como si el cerebro del ser humano hubiese dejado de evolucionar cuando nos bajamos de los árboles, el entendimiento entre naciones ha distado, dista y distará mucho de entendimiento, y primaron, priman y primarán las naciones…

Si a esta profusión de gente yendo y viniendo de un momento a otro de la Historia, le sumamos que pronto se legalizó la existencia de empresas privadas, con capacidad de llevar a sus acaudalados clientes al momento concreto del tiempo que tuviesen a bien elegir; y que no pocos desertores se instalaron en la realidad a la que habían viajado, con el propósito de aprovecharse de sus conocimientos para hacer fortuna, el desastre se hizo pronto evidente: había tanta gente viviendo en su época como en la que no le correspondía, y pronto fue imposible conseguir no interactuar.

De hecho, fue tal el guirigay que se organizó en el espacio-tiempo, que no es de extrañar que a veces se tope uno con gente que te mira como si viniese del medievo, o de cualquier otra época de esclavitud, cuando le explicas que no hay por que permanecer en una empresa toda una vida laboral, y que no es lógico votar al mismo partido, haga lo que haga, sólo porque es lo que “son los tuyos”; o con personas que se asombran de que no tengas ‘WhatsApp’, o de que sigas leyendo libros impresos, como si el futuro del que procedan ya no se concibiese la vida sin un artilugio electrónico siempre a mano. Y no son los peores…

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32 pensamientos en “‘Cortos de Fondos’ 84/258

  1. Bueno, Adwoa, es que tú y yo a lo mejor estamos también fuera de nuestro cuadrante espacio-temporal. Tú, sin ir más lejos, tienes nombre extraterrestre…

    (qué pesado que soy…)

  2. Ahora entiendo porque me mira raro mi vecino cuando me ve con el ordenador en el jardín. Creo que es uno de hace dos siglos, que se ha quedado sin dinero para volver a su época y no le acaba de coger el tranquillo a esta. 😀
    Besazo

    • Bueno, es que si cuentas además los universos paralelos –y algunos sabemos que se puede pasar de uno a otro–, el sindios es ya de proporciones colosales 😉

      Lo leeré. El autor no me mata, pero si va de ciencia-ficción es otra cosa.

  3. Pues yo debo de venir del pasado. No entiendo como puede ser que quede uno con amigos o amigas, y estén más atentos al teléfono que a uno mismo. Para eso me quedo en casa y les hablo a través del ordenador, y eso que me ahorro…

  4. Bien… Por fin me explico que haya tanto “troglodita” por el mundo! Me pregunto que pasaría su una se lía con su tatarabuelo y tiene un retoño? seria hijo y ademas tatara-tio-abuelo? y este hijo pertenece a mi tiempo o al pasado? Necesitaríamos a un montón de Salomones para adjudicar la guarda y custodia en caso de divorcio… Que leyes regirían en ese caso? sera justo? volverán las oscuras golondrinas?

  5. Yo presento a la suegra para que vuelva con los dinosaurios y demás, que seguro que se sentirá como en casa, aunque creo que no es de esa época, porque ya usaban herramientas rudimentarias y tal, debe de ser de antes, de cuando las focas evolucionaron un poco.

    Ahora, en la parte final coincido. Del texto digo.

  6. Con tanta gente viajando en el tiempo habrá que inventar una especie de semáforos espacio-temporales, para evitar atascos y colisiones, quiero decir. Alguien se va a hacer de oro con la patente.

  7. Me regalaron un viaje al Medievo ( un incentivo de la empresa ) …Nada más bajar de la máquina, el fuerte olor me abofeteó.Nunca hubiese pensado que La Edad Media olía tan mal…Tiempo después , acompañé a un amigo al futuro ( 2.099) y me sorprendió la ausencia de aromas.Nada huele: ni las flores, ni la albahaca, ni los tomates…Ni lo bueno, ni lo malo…
    Ahora, me he unido a un grupo de resistencia al futuro, que cataloga los aromas y lo huele todo.
    En nuestros registros quedará consignado que tus posts huelen de maravilla…Variados y deliciosos aromas…Este, es de fragancia clarificadora….
    Un abrazo ( grande), Alter
    Agosto 2012
    NB :Las máquinas del tiempo, me chiflan.; – )

    • Has tenido suerte de que pasaba por este año, camino de la Revolución Francesa: voy a informarme de cómo hacía exactamente esa gente para ‘tener a raya’ a los de arriba 😉

      Y para esta tarde tengo pensado dar un saltito al futuro: te traeré esquejes de tomateras diversas del futuro, para que hagas tus experimentos en el jardín. ¿Te apetece tomar un día el aperitivo en Australia, antes de que la descubriesen? Quedamos a finales del XV, o por ahí jjjj

  8. Caminando tranquilamente por la Castellana me encontré, el otro día, a mi tatarabuelo. Venía de comprar en las rebajas de El Corte Inglés. No conocía este tipo de eventos y estaba disfrutando de lo lindo.
    Es bonito esto de viajar en el tiempo, dentro de poco emprenderé viaje a la eternidad que es lo que más mola.
    Besitos, Alter

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