‘Cortos de Fondos’ 83/258

numero_83_alterfinesEl vendedor insistía una y otra vez en la idoneidad de aquella póliza, que le había diseñado “a medida” para el tipo concreto de actividades profesionales que desarrollaba. Cubría, entre otros imprevistos, los accidentes laborales de una oficio tan sujeta a riesgos como la artesanía con herramientas de filo; los gastos médicos ocasionados por la pérdida de voz; la asistencia letrada en detenciones superiores a 24 horas, con las que tan a menudo le amenazaban las autoridades por alterar el orden público, e incluso las consecuencias económicas del fracaso de un negocio en ciernes, como el que pretendía poner en marcha.

Pero todo lo que se le ocurrió a aquel jovenzuelo melenudo, de nariz hebrea, sempiterna túnica ‘beige’ y siempre rodeado de al menos una docena de empleados, fue: “Muchas gracias, hermano, pero ya estoy protegido por la providencia”.

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21 pensamientos en “‘Cortos de Fondos’ 83/258

  1. Puede ser que nuestro amigo no quisiese estafar a la muy afanada y profesional compañía de seguros… o quizá pueda ser que la Providencia establece unos caminos que sólo ella en su divinidad entiende.

    ¿Quién se atrevería a afirmar si obró o no con sabiduría?

    Un abrazo

    • Buen título para el microrrelato. Sí, efectivamente, es lo que hace creer ‘a pies juntillas’ en algo: hace que ese algo, aunque sea un poco disparatado, sea una verdad intocable.

      Lo de 258 es una larga historia: había que elegir un número; es decir, tenía que ponerme una meta, que fuese relativamente asequible, y no me gustaba 365 porque son los días del año. Tampoco quería una cifra redonda, como 200 o 400. Así que, descartados el 279, el 393 y el 412, me salió el pobre 258. Y lo adopté. ¿A ti no te gusta?

      Un besote.

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