Guarretes, desconsiderados y (llamémosles) mamones

phot_police_alterfinesVaya por delante que no tengo nada en contra de los fumadores; yo mismo lo fui hasta hace unos años. Igual que no lo tengo contra los coleccionistas de sellos, los amantes del ballet clásico o los adventistas del Séptimo Día. Bueno, estos últimos son un poco “palizas”, pero esa es otra historia.

Lo que ocurre es que los amantes de la filatelia no van dejando la playa llena de recortes de los planchas de timbres postales, ni de cajas de tiras adhesivas, de esas que emplean para colocarlos ordenaditos en sus álbumes; los que disfrutan con el uso de las puntas de las zapatillas, los gráciles, fluidos y precisos movimientos de los bailarines, y sus cualidades etéreas, no tratan de que comulgues con su pasión dentro de un ascensor; y los predicadores de la inminente segunda venida de su dios no te aburren en público, pero luego en privado actúan de otro modo. Bueno, esto último igual sí, pero, como decía el doctor House: “Si se pudiese razonar con los fanáticos religiosos… No habría fanáticos religiosos”.

Mientras que algunos fumadores, sí que lo hacen: dejan las playas (y lo que no son las playas) hechas un estercolero, les importa un bledo que el ascensor sea un habitáculo de uso común, pero de escasos metros cúbicos, y llevan su automóvil impoluto, vaciando, eso sí, su cenicero por la ventanilla… No todos, por supuesto; pero más de uno y de dos… ¿O soy el único que ha visto a semejantes majaderos tener éstos y algunos otros comportamientos tan poco considerados con el prójimo?

Vamos a ver: tirarte una mañana en la playa, y dejar enterradas en la arena media docena de colillas es una cerdada. Aquí y en el planeta ese que han descubierto, con cierto parecido a la Tierra. Hay que ser muy inconsciente para pensar que la naturaleza se va a encargar de reciclar por las buenas toda la basura que tú vas generando a tu paso. O muy guarro, para pensar que da lo mismo, cuando te han dicho ya por activa y por pasiva que los filtros están fabricados con acetato de celulosa, un derivado del petróleo que tarda alrededor de 10 años en descomponerse. El mismo celofán de la cajetilla te puede servir para, una vez apagadas, llevártelas a la papelera más próxima. En caso contrario, eres un marranete.

Igualmente, no esperar a salir del edificio, y llenar de humo el ascensor que emplea el resto de vecinos o de compañeros de trabajo, es muy poco considerado. Por no llamar directamente, a quienes así obran, otra cosa (*). Pero si viajan niños, caramba, y no hay forma de eliminar los olores de un espacio tan reducido como complicado de ventilar –compadezco a los conserjes, cuando han de evacuar las basuras del vecindario, la mía incluida– ¿tanto les cuesta aguantarse las ganas 30 segundos, para no molestar a quienes no desean aspirar sustancias nocivas de buena mañana? El que no tiene en cuenta a los demás es un cabroncete.

Y por último están aquellos que son limpios, pero sólo de puertas adentro. Que yo fume, no significa que mi coche haya de oler mal o cargar con basura extra, parecen pensar. Así que, mire o no mire nadie, botoncito para que baje el cristal y ¡colillas a la calle, que para eso es de todos! No sé, yo creo que hay que ser un poco consecuente en esta vida. Si los automóviles, incluso los más modernos –y a pesar de las campañas antitabaco, en la mayor parte de los países con un poco de sentido común– siguen viniendo de fábrica con cenicero, será por algo. ¿Fumas dentro de tu coche? que nadie te lo impide. Pues guárdate tus colillas para deshacerte de ellas donde corresponda. Es tu problema, no el de los demás. Y si te importa un silbato, lee la cursiva y aplícate la primera definición.

(*) Mi padre siempre ha mantenido que hay hijoputas ‘per se’ y ‘per mater’, para diferenciar a quienes tienen un comportamiento detestable, pero sus madres son mujeres encantadoras, a las que no cabe culpar del proceder de sus vástagos, de aquellos otros que a lo mejor son bellísimas personas, pero cuyas progenitoras ejercen una de las profesiones más antiguas del mundo…

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47 pensamientos en “Guarretes, desconsiderados y (llamémosles) mamones

  1. Completamente de acuerdo contigo. Como mi alias sugiere, no he fumado en mi vida, pero eso no tiene nada que ver. Una de las cosas que más me deprimen, encolerizan, golpean y me inducen a la reflexión filosófica es la inconsciencia del ser humano. ¿Por qué el supuesto pináculo de la creación está llenando de basura el planeta? Subes a la cima de una montaña y te encuentras de todo. Antes solía pensar que la gente que hace montaña necesariamente debía amarla, especialmente por el esfuerzo que esa actividad supone. Pero ya no hace falta subir al collado sur del Everest para tropezar con la basura. Puede que aquí no te encuentres botellas de oxígeno, pero sí con alguna de Gin Larios (a mí me pasó en el Pirineo).
    Otra cosa es que los entusiastas de la numismática vayan dejando por ahí monedas y billetes. Ninguna objeción por mi parte.

  2. Guarretes no sé de ninguno pero de cerdos… (y no de la dehesa de Huelva si que los hay) sin ir mas lejos ayer vi una cerda de pata negra, iba andando dirección a casa cuando una chica, (bueno iban tres) que caminaba delante arrojó algo al suelo, mientras que las otras dos se desviaron unos metros y lanzaron algo a la papelera… aligeré el paso, había en el suelo el envoltorio de un helado, incluso con el palo dentro -supongo que para no mancharse- lo cogí del suelo, aceleré la marcha me puse a su altura, y les dije perdona se te ha caído algo…! La chica se giró -giraron- y miró el bolso, entonces extendí la mano y le entregué el paquetillo, no dijo ni mú. Me dí la vuelta y me largué mientras oía unas risas y una voz que les decía no os riáis iros a la mierda…!

    Al llegar a casa me tomé una cerveza, ya sé que no es importante pero estaba deliciosa. Se Sepa.

    • Mi madre hizo, hace algunos años, lo mismo que tú pero con un individuo ya talludito: le afeó haber tirado un paquete de tabaco vacío al suelo, mientras esperaba en un semáforo (que no, no tenía papelera). Le dijo: “Le pesa lo mismo que cuando tenía el último pitillo, que acaba de sacar antes de arrojarlo al suelo. ¿No puede esperar y tirarlo en cuanto vea una papelera?”. Lo único que obtuvo como respuesta fue un desabrido “Señora, métase en sus asuntos”.

      Marca, Josep. Y temperatura. Que si ha de saberse, han de poderse disfrutar los detalles… 😛

      • Ya sabes un poco por encima del Cava, es decir sobre los 7º la copa helada por favor, para no romper la cadena del frío, en cuanto a la marca ahí puede haber disparidad de opiniones, cuando es cuestión de apagar la sed una de tipo medio como la Estrella te servirá, pero cuando es cuestión de sentarse y disfrutar… bueno ahí te dejo mi blog de NoSóloCava para que te la prepares a tu gusto, te aseguro que no es nada difícil. Disfrutarás al cien x cien.

  3. Al igual que tú, en su momento le di al tabaco a base de bien y no recuerdo haber dejado colillas por ahí, siempre iban al lugar destinado a ello. En al playa me agenciaba botellas de agua o refresco que ingería ansiosamente para disponer rápidamente de un cenicero. En la montaña, primero me detenía siempre para disfrutar del después lo apagaba en una roca y al colillero que era una bolsita de plástico colgado de mi cinturón, con el tiempo me hice con chapita de metal que utilizaba para apagar el cigarrillo. El la ciudad siempre hay algún cenicero cerca, así que hacia falta tirarlo en la calle. Y mi coche era un cenicero con ruedas. Si tres cosas se podían encontrar en mi coche eran colillas olor a tabacazo y champiñones. Para que hagáis una idea ya lavé algún pantalón con colillas en algún bolsillo, imaginad la lía. Vamos todo esto viene por si algún fumador lee este buen post que no justifique tales acciones de jodio marrano, más guarro que verraco, mal educado, irrespetuoso y desconsiderado con la excusa que no hay ceniceros, hay soluciones.
    Como curiosidad, los amigos “per se” y “per mater” siempre me ha gustado utilizar y defender nuestro lengua, hijoputa para lo primeros, e hijo de puta para los segundos. Cuestión de gustos supongo.
    Corto que var se mas largo el comentario que la entrada si no lo es ya. Buen post.
    Un saludo

    • Me has recordado que en mi época de pescador, cada tres truchas tocaba pitillín. Y teníamos habilitada una lata metálica a tales efectos.

      Y tu comentario, genial: con el grado de indignación suficiente, la longitud adecuada para poderte explicar, y sin ningún ‘tuveras’ de más, ni de menos 😉

      • Jajajaja, ¿También le dabas bien?
        Un día, si me vaga, explicaré lo del “tuveras” y más expresiones del lenguaje hablado empleadas en distintas zonas de nuestra geografía.

        A lo que venía. Muchas gracias, creí extenderme demasiado, asimismo señalar que me han quedado más “ceniceros” en el tintero. Supongo que irán apareciendo en los comentarios o no 😉
        Saludos

  4. Bueno, has tocado mi punto débil de fumadora compulsiva. De acuerdo con lo que dices, pero como siempre sin pasarse e irse al otro extremo, que ahora la fama es fumador = guarro, degenerado, asesino en potencia etc etc.

    Puedes ser un guarro sin haber fumado un cigarro en tu vida como demuestra el hecho de que en la playa no sólo haya colillas de cigarro, si no latas de cocacola, envoltorios de helado, bolsas de plástico, restos de bocadillos y mil porquerías más, por no hablar de los perritos haciendo sus cositas por dónde pillan. Da igual, ahora la moda es que somos unos cerdos con nuestras colillas y todo lo demás olvidado, estoy de campañas contra los fumadores hasta arriba, no porque no las merezcamos, si no, porque si empezamos a hacer campañas “en contra de” se me ocurren un montón de cosas más con las que nadie se mete hasta que alguien decida ponerlo de moda claro.

    Yo voy con mi cono a la playa, y luego el cono a la papelera, pero sí, cuando fumo por la calle tiro la colilla al suelo, he intentado comérmela, pero mira, que no le cojo el gusto, y me sabe mal que todos los que tiran todo lo demás, papeles etc tengan que hacerlo, además ¿quien soy yo para quitarle un puesto de trabajo a los barrenderos tal y como están las cosas?

    Besitos

    • No te sulfures, fermosa, que ya digo que no todos los fumadores sois así. Cristina, mi mujer, es tan cuidadosa y respetuosa como tú (cenicero playero incluido, y horas de coche sin fumar, por la nena y por mi).

      Hay cacho-pedazo-de guarros de todas las categorías: con los helados, como dice Josep; con las botellas de oxígeno vacías, según Jorge; y con las deposiciones caninas, como tú muy bien apuntas; pero también con las colillas: no porque se esté poniendo difícil lo de fumar en público (que nada ni nadie prohíbe hacerlo en privado) se puede considerar a un marranete víctima, y dejar que un mamonazo ensucie por doquier.

      Besitos (otros).

      • Je je, si parecía sulfurada que conste que no es contra tu entrada, otra cosa es que la aproveche para sacar otros demonios.
        Últimamente me sulfuro muy rápido, no se que me pasa, como para dejar de fumar ahora…

  5. Hace una semana fui testigo de un acto vandálico, de estos que tú enumeras. Abrió la ventanilla, tiro la colilla, a los pocos segundos se originó un fuego que se extendió con rapidez, menos mal que en la carretera no hay nada de nada, solo el suelo reseco lleno de matorral. Vinieron los bomberos y lo apagaron.
    Lo cuento porque es cuestión de segundos el que aparezcan las llamas a consecuencia de la estupidez humana.

    • Me parece a mí que hay que andar un poco escaso de neuronas para bajar la ventanilla y arrojar algo encendido al campo. ¿Pero qué pasará por la cabeza de estos individuos?

      (Nota mental para una entrada futura: ¿Cómo es que se les permite tener un permiso para conducir, con semejante inutilidad mental? El automóvil, en manos de gente así, es algo tan peligroso como un arma)

      Gracias por contárnoslo, Mercedes.

  6. Creo que es un problema de falta de educación o de egoísmo, que viene a ser lo mismo. Sin embargo me parece injusto que se esté especialmente sensibilizado con los fumadores, porque está de moda, y se trate con mucha más consideración a otro tipo de incivilizados. A mí, por ejemplo, me molesta más que el anterior ocupante del ascensor, teniendo agua corriente en su casa, no haya visitado la ducha en semanas. Y para que lo dicho no se entienda como opinión interesada, puntualizaré que llevo casi veinte años sin fumar.

    • Es que una campaña estatal, con el lema “¡Dúchate, que trae cuenta!”, se está haciendo necesaria. En invierno, el abrigo lo tapa casi todo, pero en verano hay días en que se te empañan las gafas en el autobús…

  7. Yo sinceramente les “cortaba” los deditos a todos 😀 sin compasión. (Esto es igual a que con tanta tecnologia de mierd. deberían de sancionar con nombres y apellidos a quién hace esta cosas. Me encantaría hacer fotos y decir mira al guarrete se lo van a pulir las autoridades en tres coma. Pero claro para eso las autoridades deberían de implicarse. Y muy a mi pesar, se la suda)
    Los “humanos” solo aprendemos a las malas.
    Pero oye que esto es solo una humilde opinión.
    Me recuerda a una frase de película :”como ensucies el suelo, lo vas a recoger con la lengua”
    Perdón pero hoy estoy en plan c.brón y es que odio a la gentuza maleducada
    Saludos

  8. Me sumo a la mayoría: PLUS ONE.

    Cerdos hay para parar un rato y el caso de la playa… En fin. ¡Pa matarlos y hacer chorizos!

    • Es que llega un momento en el que, a base de ceder, de no importarte, de mirar para otro lado, dices ¡basta! Es usted un marrano/a. Y claro, a partir de ahí, se pueden perder los papeles, y hasta los dientes 😉

      • JAJAJAJA si es verdad. Es lo que tiene ser uno considerado. Lo dejas hasta que…. PAM. Revientas en un golpe de IRA.

  9. Aqui en Jordania no existe ningun tipo de conciencia medioambiental y de respeto al projimo. Ni respetan los sitios para no fumadores (incluidos taxis) ni han visto nunca una papelera. El otro dia estuve buceando en el Mar Rojo y me dieron ganas de llorar de toda la mierda (con perdon de las mierdas) que vi alli.
    A mi madre la tengo acribillada. He conseguido que no tire colillas al WC (al menos cuando yo ando por casa) ni en la calle (se ha hecho con un cenicero portatil con tapa la mar de practico). A veces me mira con ojos de cordero degollado y me pregunta “puedo?”. A lo que yo respondo con un retundo “no” y extiendo la mano para ocuparme yo de la colilla. Ella me responde con un suspiro.
    Y es que todo es cuestion de voluntad. El que no lo hace es porque no le da la gana 🙂

  10. Fumador convencido, pero me sumo a la condena, hay cosas que es fácil evitar.

    Recientemente estuve en una playa de Málaga. Han colocado unos postecitos muy disimulados de donde puede extraerse un cartoncito de más o menos el doble de tamaño que una tarjeta de crédito. El cartoncito incluye publicidad de los negocios de la zona… y la gran virtud del mismo es que se transforma en una pequeña pirámide que clavada en la arena realiza esa inapreciable función de albergar los restos de tan noble arte. Después, su destino es la papelera.

    Claro, no está motorizada, hay que transportarla a la papelera, pero para eso calzamos ruedas de educación.

    Un abrazo

    • Gracias por tu testimonio: qué gran iniciativa la de los comerciantes de la zona.

      La clave es esa, Juan: es posible evitarlo, y sin un gran esfuerzo. Mira, en los boulevares donde vivo, en Madrid, pasean cientos y cientos de perros al cabo del día. El ayuntamiento ha puesto dispensadores de bolsitas, para recoger sus excrementos. ¿Por qué solo las emplea 1 de cada 3 propietarios de perro, si con un simple gesto estás ahorrando a los demás una gran molestia?

      Otro abrazo.

  11. Es cuestión de educación. La gente necesita desde niños educarse en que los espacios comunes, como su propio nombre indica, son comunes y deben respetarse al máximo. Pero hay mucha gente con la mentalidad de que “la calle es mía” y van creyendo que tienen patente de ensuciar, romper, destrozar.
    Educación es la clave.
    Besazo

    • Por supuesto, Dolega: y si me lo permites, creo se trata de una de esas facetas de la educación que se aprende sobre todo del ejemplo de los padres: ¿qué conclusión saca el niño que va en el asiento de atrás y ve a su parogenitor arrojar colillas por la ventanilla, o le ve enterrarlas en la arena de la playa?

  12. Por eso no voy a la playa 😀 para que no me critiques por dejar colillas, porque de joven, cuando iba, vaya que las dejaba, colillas, bolsas de patatas, vacías claro, latas y lo que hiciera falta, muy concienciados con el medio ambiente no estábamos, para qué negarlo.

    Pero como hace como nueve años que no la piso pues nada, no hay problema, en el ascensor creo que está prohibido, osea que nada, tampoco hay pegas, en casa solo puedo fumar en la cocina y en la sala pero cuando estoy solo, osea, casi nunca, en los bares tampoco, me queda el paseo con la perrita, ahí reconozco que mira si, tiro la colilla al suelo, la apago eso sí, y no me siento culpable, porque anda que no hay mierda, y ojo, que un barrendero me dijo un día que si nadie tirara nada a la calle la mitad de ellos iban al paro.

    Yo casi veo, casi no, seguro, peor, el que no recoge la mierda del perro, o tira los putos chicles, porque a ver, ¿qué preferís?, pisar una colilla, un chicle o una mierda de pastor alemán.

    • Querido Dessjuest:

      El que otros sean unos guarros y tiren de todo no es excusa para hacerlo uno también. Cuando sales a pasear a tu perra te llevas mechero, ¿a qué sí? Y es porque sabes que lo vas a necesitar; sino, no fumas. Pues por la misma regla de tres puedes llevarte un pañuelo de papel o un trozo de papel de cocina para, una vez apagado el cigarro en el suelo o en una pared, envolverlo hasta llegar a casa o a una papelera. Si el cerdo del pastor alemán que abandona sus boñigas, o el de los chicles al suelo, hacen lo mismo que tú (ver que como otros lo hacen ellos están invitados a continuar la faena), el bucle no cesa. Puedes poner tu granito de arena por que cese esa espiral; ya sabes, yo no tiro un papel, tú no tiras una colilla, él no dejar cáscaras de pipas por doquier, nosotros empezamos a concienciarnos, vosotros seguís el ejemplo, y ellos (nuestros hijos) heredarán (tal vez) un mundo mejor.

      Desde el cariño, ¿eh? Y sin que veas en ello una persecución a los fumadores que, al menos en mi caso, no existe: mi mujer fuma y a mi me parece estupendo (salvo tal vez por el ejemplo que pueda darle a nuestra hija adolescente).

  13. Yo le daba, le doy y le daré… fumo con desesperación y cuando no fumo me ahogo y tengo que reconocer que en mis años mozos era una guarra de mucho cuidado! Claro que tampoco estaba tan extendida la educación y conciencia social que abunda hoy en día, con decirte que cuando estaba de visita en un hospital se podía fumar…
    Ahora poseo hasta un minicenicero portátil la mar de mono para la playa, se cierra herméticamente y así me llevo mis colillas a la basura de mi casa, paqueveas! pero eso si, peco en lo de fumar por la calle y tirar la colilla al suelo pero es que en la calle no hay ceniceros y no es cuestión de ir pegando fuego a las papeleras…
    Soy mala, es lo que se espera de una demonia, no?
    Besos infernales!

      • Somos unos parias de la sociedad! Con la de porquería que circula por nuestro país y la de barbaridades que se hacen.. ala, a por los fumadores!!!! Es solo una opinión con todo el respeto! 🙂

        • y por los que comen helados, hamburguesas, chicles y beben refresco, y abren regalos y artículos recién comprados….. En general a cualquiera que que no sea capaz de continuar caminando 25 m para encontrar un contendedor o recipiente para desperdicios y cosas inservibles. Si no que haga como este tonto, se lo embolsiquen y lo tiren después en su casa. Los fumadores simplemente estáis de moda

          • Vale, eso ya lo acepto mejor! es que siempre pillamos los mismos. Personalmente reconozco (creo que ya lo he dicho) que soy de las semiguarras pero por contrapartida siempre corto los aros de plastico de las latas por aquello de las focas y cosas así!

  14. En relación al texto general, totalmente de acuerdo contigo, soy exfumadora pero no soporto la peste del cigarro, me indigna la gente que va ensuciando con sus colillas y pueden causar incendios o estropear el trabajo de la gente que honradamente limpia…. y ni te cuento (aunque es algo menor) cuando uno está comiendo y te echan el humo en tu cara grrrrrrr
    Pero la posdata del asterisco lo siento, pero no me gusta. Si la señora es puta es cosa suya… lo digo con cariño eh?

  15. Soy exfumadora…… también ( aayyyy…..ese gran placer que era fumar….!!!) y creo que alguna vez he hecho cada una de las cosas que has descrito en la entrada, aunque eso no quita para que esté totalmente de acuerdo con lo que dices y que en muchas ocasiones, lo reconozco, somos unos guarretes.
    En cuanto a las caquitas del perro…….tengo uno y recojo sus cositas haga donde las haga. Muchas veces le llevo a zonas de hierba y está repleto de “regalitos” pero yo sigo en mis trece y sigo recogiéndolo…. a pesar de todo.
    Que vamos….que guarrerías hay muchas en estos mundos de dios!
    Sin ir más lejos yo, que tiro las cascaras de las pipas al suelo! Es que no concibo comerlas de otra manera. Que si echarlas a un platito, que si a una bolsa vacía….no sé…. no puedo! Debe ser una tara que tengo y vaya…… que lo siento….
    Besos

    • Antes se lo decía a Dess, Money: si todos vamos poniendo un poquito de nuestra parte, seguro, seguro, que todo estará un poco más limpio: yo veo latas de conserva y chapas de cerveza al borde de los ríos, pero no hago lo propio; al contrario, recojo a veces cosas de otros, porque no me cuesta y porque deseo volver a una ribera que me ha entusiasmado, y encontrarla limpia y verde.

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