Soy de tararear, que le voy a hacer

Soy de tararear, en cuanto tengo ocasión; no puedo negarlo. Y se trata de una costumbre que a mí me encanta, pero que comprendo que a los demás no tiene porque volverles precisamente locos de alegría; intuyo que es más bien al contrario, por la forma en la que abandonan, con discreción pero sin demora, la habitación que compartimos. El caso es que siempre procuro tenerlo presente, desde que la leí una frase de Scott Adams, el dibujante que creó a Dilbert: “Cantar una canción que está sonando por la radio es una de las maniobras más egoístas que existen: se elimina todo el disfrute ajeno, mientras que se aumenta considerablemente el propio”. Y tiene toda la razón, ¿o no? Por eso procuro hacerlo cuando sé que no molesto a nadie. Porque soy perfectamente consciente de que, cuando se repartían atributos, llegué tarde a la sección de oído para el ritmo musical. Bueno, y a otra que me hubiese interesado más, pero sobre eso es mejor correr un discreto velo…

El caso es que, mientras sopesaba escribir o no sobre ello, estuve mirando al respecto en Santa Wikipedia. Y he descubierto que existe algo denominado amusia, que la enciclopedia virtual define como “una serie de trastornos que inhabilitan para reconocer tonos o ritmos musicales, o de reproducirlos, lo que a su vez puede acarrear problemas con la escritura o la dicción (…) La amusia puede ser congénita, o adquirida debido a una lesión en el cerebro”. Estoy convencido de que este último es mi caso: siendo chaval, el primer día que me tocase cantar algo en el colegio, el cura debió de arrearme tal tollina en el cogote que me dejó inhabilitado de por vida para emular, no ya Plácido Domingo, sino a Enrique Iglesias en ese vídeo clandestino en el que se le escucha ensayar, y parece como si una jauría de dóbermans se hubiese colado en una habitación llena de cachorros de gato y con un suelo de pizarra…

El problema es que una vez que me arranco a tararear, a poco que le coja el gusto, que es casi siempre, me vengo arriba y acabo cantando alegremente letras que no me sé en su totalidad. Así que a la falta de timbre y armonía musical, uno con frecuencia mi particular interpretación de las mismas; que en castellano resulta curioso –oye, a la postre no dejan de ser versiones libres, y las he escuchado peores–; en inglés es digno de escucharse –ni sus propios autores reconocerían sus mayores éxitos de ventas–; y en francés es directamente para que un juez me condene a limpiar las cunetas de las autovías, para que al aire libre pueda ir practicando. Para otros idiomas, consultar cartelera.

¿Una pega añadida? Que suelo hacerlo no delante del espejo, con el mando a distancia de la tele a modo de micrófono, no, sino cuando estoy en medio de alguna otra actividad, tal como ducharme, fregar los platos, limpiar el calzado y hasta –pobres de ellas, ahora me explico su raquitismo– regar las plantas. De tal modo que mi concentración no puede ser la que todos en mi casa desearían para que escucharme cantar fuese una experiencia inolvidable. De hecho, lo es: pero inolvidable en ese otro sentido que precisa horas de psicoterapeuta…

Sin ir más lejos, hoy me he levantado –y uno no sabe nunca cómo ni por qué suceden estas cosas– con el bueno de Serrat y su pueblo blanco, ese que vio envejecer al sacristán, al cura y al cabo de la benemérita. Bueno, pues he estado con el recital hasta que he visto que Inspi, en su última y maravillosa entrada, tenía un vídeo de ‘Born to be Wild’ muy potable. Así que cambio de registro: gafas oscuras (invisibles), rostro de duro de película (de Disney, porque con mi carita de ‘boy scout’…) y a contarle al mundo a voces lo salvaje que soy, mientras pelo patatas para la ensaladilla del almuerzo. Luego, Ana con su ‘Oh, Darling’ de los Beatles, Brujjilla con Adamo… Durante la sobremesa, paseo por la colección de vinilos, para buscar algo de Chuck Berry que le prometí hace unos días a la siempre inspirada Lorena. Voces desde ambos dormitorios, que si me propongo interpretar un revival de los ’40 Principales’ de hace medio siglo, que mejor me vaya al jardín con mis discos, y que me ponga preferiblemente al sol, a ver si con un poco de suerte se me derriten. Ingratas: no saben lo que se pierden. Nadie ha versionado, como un servidor, a Siniestro Total, Bob Dylan, Mari Trini y Supertramp, en un mismo ‘mix’ que dejaría las canas naranjas al inventor de Eurovisión.

Termino, que tampoco es para tanto: un día de estos me voy a liar la manta a la cabeza y voy a grabar un ‘videoclip’ casero. Porque estoy seguro de que, cuando reúna más de un millón de visitas en YouTube, una de dos: o Sinatra regresa de su tumba para pedirle a sus amigos de la ‘cossa nostra’ que “parezca un accidente…”, o el mundo tendrá ocasión de vivir una experiencia única, que, ya digo, hará mucho más ricos a los psiquiatras. O las dos.

(fundido en negro con la sintonía de ‘Looney Tunes’: “Eso es to, eso es to, eso es todo, amigos”).

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32 pensamientos en “Soy de tararear, que le voy a hacer

  1. Con lo que se disfruta cantando vas a dejar tú de hacerlo, ni se te ocurra (sobre todo porque yo no te escucho).
    Soy de las tuyas, me paso el día entero cantando, a veces sólo por dentro, siempre tengo una canción en la cabeza rondando, otras, las más, deleito al personal con mis versiones, haya o no música puesta que me acompañe.

    Mi lugar favorito es el coche por eso, me bajo a propósito todos los grupos españoles que me gustan, que son muchos, y una detrás de otra me las canto todas, y que a nadie se le ocurra interrumpirme, que yo las vivo.

    Un beso Alterio, me dan ganas de tener otro hijo sólo por ponerle ese nombre

  2. Me encanta cantar y tararear. Es cierto que cuando tarareas una melodía que suena, jodes la canción a quién la escucha, pero hay que reconocer que es un verdadero placer… 😀
    Besazo

    • ¿A que la frase de Dilbert es genial? Pero uno no puede contener al Pavarotti que lleva dentro (sobre todo yo, que en contorno de cintura tengo poco que envidiarle…).
      Gracias, Dolega. Otro besazo.

  3. Te voy a tararear esta que seguro que la sabes, tata ra tararataaaata ta tata ta sal sal ta ta tarratata, bueno con este estribillo repetido dos veces…

    Ya me dirás, cachus..! creo que te lo he puesto muy fácil…

  4. Reconozco que cantar es una maravilla y que me pone pero si como dices eres de los que estropeas las canciones, es mejor que lo hagas bajito y en soledad :). En cuanto a lo del video, sí porfa, anda, no te hagas de rogar y luego yo te hago el mio.

    • Sabía yo que si me tiraba el ‘farol’, acababa llegando alguien a recoger el guante. Vamos a hacer una cosa, murimar, como el mío precisa que convenza antes a las autoridades de Sidney, para que me presten su ópera; encontrar a Elvis en el desierto de Nevada para los coros; y conseguir que la letra y la música me las compongan respectivamente Bob Dylan y Mark Pnoffler, creo que va a demorarse un par de semanas. Así que empieza tú con el tuyo, y si acaso ya te sigo yo ;D

    • Pues mira, Azo, te voy a aceptar el reto. Y así le doy también gusto a murimar, que luego tendrá que ‘cumplir’ ella…

      Ahora no, que estoy en el Gran Sur, de vacaciones, pero en cuanto regresa a los madriles, te(os) voy a sorprender. Y sino, que me lo reclame Caronte, en lugar del óbolo, cuando quiera viajar a la morada de los muertos.

      Hala 😛

  5. Venga, quién no ha cantado alguna vez “Acanyú simondiplayer” 😀

    Yo canto, a todo pulmón, con mis niñas, varias canciones heavys los domingos a la mañana, es tradición, la hora del baño se convierte en eso, en una hora literal los tres metidos dentro haciendo el bobo, la pena es que cualquier día me crecen y se jodió.

    Y en el coche, subiendo el volumen de forma que tengas que poner lo mejor de tí para acallar a Michael Kiske, qué más da que no conozcas la letra, si nadie te va a examinar,.

  6. La frase de Adams me ha puesto a pensar. En mi trabajo me encanta ponerme los cascos y cantar , asi venzo al sueño…. dos veces me han mandado a callar. Tengo una voz chillona
    Pero creo que en casa tambien tienes derecho a darte el gusto de cantar tus ritmos arritmicos, lo siento por las chicas pero forma parte de demostrarte lo mucho que te quieren 😉

    • La frase es antológica, de puritito cierta, ¿verdad?

      No, si te aseguro que lo demuestran a diario. Pero es que mi nivel de amusia debe de rayar en lo preocupante. Voy a consultar con los expertos de la Wikipedia, a ver si es posible reproducir un retrato mío en la entrada de este trastorno 😉

  7. Bueno….letras inventadas….soy experta!! Porque las que son en ingles pase, pero ya las de nuestro idioma…. Ejemplo:
    Cantante- Loquillo
    Canción- Cadillac solitario
    Año- uuffff lo menos hace veinte
    La menda tararera, nooo, canta a gritos- ” siempre quise ir a PELEAR”
    Frase correcta- “siempre quise ir a L.A.

    Y así infinidad. pero me encanta, me rechifla la música así que no dejes de cantar, tararear, o lo que sea.
    Te dejo un regalito para que sigas con tu recopilación ¿vale? Lo estaba escuchando ahora.

    Besos

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