Récord de desahogo y plusmarca de caradura

Las piernas femeninas más largas del mundo miden una porrada de centímetros, de la cadera al tobillo, y pertenecen –esto ha de ser importante, al menos para ella– a una rubia despampanante. ¿Qué cómo lo sé? Lo he leído, al igual que el resto de los datos inútiles que me propongo escribir a continuación, en el “Libro Guinness de los Récords”. Una de las tareas más absurdas llevadas a cabo por el ser humano. Claro que, puestos a ser justos, tiene cosas realmente hilarantes. Y además, ¿quién demuestra mayor retraso psicológico, el tipo que colecciona kilos y kilos de su propio cerumen o la editorial que explota el negocio de todos estos fetichistas? No he podido evitarlo: ha caído en mis manos un ejemplar de tan prescindible asunto, y no me he resistido a escribir sobre ello. Me habrán contagiado su poquedad…

Más vueltas colgando literalmente de un taladro, por minuto; mayor número de tapas de inodoro rotas en un tiempo dado; menor tiempo en escapar del interior de una maleta; la cintura más pequeña del mundo; la dieta más extraña: el tipo come hierro; la distancia más larga recorrida a base de apoyar los pies descalzaos sobre platos calientes; la mujer más rápida rompiendo globos con la espalda; la rubia que se ha sometido a más cirugías plásticas; el individuo que es capaz de guardar en su boca el escorpión más grande; el más rápido corriendo con una mesa sujeta sólo con su boca… La estupidez del ser humano parece no conocer límites. ¿De qué es capaz el personal, con tal de conseguir esos quince minutos de gloria de los que hablaba Andy Warhol?

Porque además, Guinnes World Records nunca paga a las personas que baten récords, ni cubre sus gastos, ni les patrocina, ni les proporciona el equipo necesario. Es decir, que encima de comer salchichas hasta reventar o ponerse pinzas de la ropa por todo el cuerpo, lo hacen pagándolo de su propio bolsillo. La firma sólo actúa como árbitro imparcial en el establecimiento o superación de marcas disparatadas en todo el mundo, pero sin implicarse en la organización de un intento de récord. Y lo que ya raya en lo patético es que los titulares de plusmarcas no suelen perseguir una compensación económica, sino la satisfacción de establecer, conseguir y superar sus metas, y recibir a cambio ¡un diploma!

Quien no tenga nada mejor que hacer en este periodo de molicie estival, y se tome que se moleste en echar un vistazo al “Libro Guinness de los Récords” comprobará, entre asombrado y divertido, que algunos de ellos resultan insólitos. La plusmarca mundial de dar vueltas sobre sí mismo supera las 17.000 durante más de cien horas. Alguien ha caminado sobre las manos 1.400 kilómetros en medio centenar de etapas, a un promedio de 2,5 kilómetros por hora. La distancia más larga a la que se ha lanzado un huevo, siendo recogido sin que se rompiera, ha rondado los 100 metros. El mayor maratón de saltar a la comba lo posee alguien que estuvo dando brincos durante casi seis horas. El que quiera superar el actual récord de lanzamiento de rodillos de cocina deberá superar los 50 metros. El país que menos gastó en defensa desde la II Guerra Mundial fue Andorra (264 dólares), en 1972.Y así podría estar, relatando marcas absurdas y disparatadas hasta que se acabase Internet.

Pero en su lugar me ha dado por pensar alguien se dedicase a coleccionar este tipo de marcas, bien podría empezar por averiguar el número de promesas electorales que han incumplido estos que nos mandan ahora; la cantidad de recortes indiscriminados que han llevado a cabo sin saber si valdrán o no para algo, o si el número de perjuicios será mayor al beneficio obtenido; el número de veces que han dicho que nuestro sistema bancario no necesitaba rescate, cuando lo cierto es que vamos hacia la cuarta inyección de liquidez; y así podríamos estar hasta aburrirnos. Porque además, esta gente es todo menos divertida. Al menos, el neoyorquino Ashrita Furman, que es la persona que posee más récords Guinness del mundo debe de ser una persona entretenida. No en vano, entre otros, tiene las marcas mundiales de distancia más larga recorrida saltando en un ‘pogo-stick’, el mayor número de vasos en equilibrio sobre su barbilla, el mayor número de partidas de rayuela jugadas en 24 horas, y el de ser la persona más rápida en recorrer una milla haciendo girar un ‘hula-hop’. Ya quisiera Soralla Sáenz de Santamaría…

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27 pensamientos en “Récord de desahogo y plusmarca de caradura

  1. Confieso que hace años, un libro de esos cayó en mis manos .No recuerdo a santo de qué. Lo que si que recuerdo es que no pasé de las primeras ojeadas.Me aburría soberanamente aparte de parecerme una chorrada supina.
    Es que hay cosas que no entiendo..
    un saludo

  2. Esto de los records guinness realmente es de alucine, para frikis desde antes que apareciera la palabreja, yo siempre he pensado que esta gente que le da por ahí les falta alguna lucecita o se les ha fundido, porque no es normal, no me da ni risa fíjate

    • Míralo por el lado positivo: el tiempo que pasan sujetando candelabros con la punta de la nariz, no lo pasan entrando a saco en un cine de Denver, lanzando botes de humo y ametrallando al personal… Aunque sólo sea por eso…

  3. Descompuesto, hoy me has dejado des com p ues to y además me da vueltas y vueltas la cabeza… no sé yo si apuntarme un récord de esos…

    Que pases un buen último día, del mes siete del año 12.

  4. En mi juventud leí un ejemplar de estos y me ocurrió lo que a ti me puse a pensar en las cosas que se dejaba de incluir por habituales, cotidianas o cercanas, al parecer es más interesante registrar la cantidad de mocos que un tío puede pegar en una pared que la vece que mienten un político.
    También debo decir que estoy indinado por no parecer en este libro debo ser la única persona que mas veces es no ha acertado ni una en la quiniela, cinco llevó ya, y mira que pongo todo mi empeño en acertar pero nada, ni el Madrid ni el BarÇa, ni premio ni record, ¡¡indignado estoy!! Menos mal que con una buena guinness todo se pasa.

    Disculpa la extensión de la tontá
    Saludos

    • ¿No me digas que ese es el único récord al que te presentarías? No te creo. Yo optaría, con grandes posibilidades de batirlo y de lejos, al de tontolaba que más veces ha tropezado en la misma piedra; vago redomado que haría que lo de tu “velcro en el sillón” de los domingos-tarde pareciese hiperactividad; occidental que más libros ha empezado abandonando su lectura entre las páginas 30 y 40; y algunos otros que ahora no recuerdo 😉

  5. Ahora en seguida me voy a la playa. Voy a comprobar quien es la familia que más palas, cubos, rastrillos, bolsas, sombrillas, “tapergüeres” y niños lleva a la playa….. Hago el estudio y al noche os cuento este Guinness.
    Besos

  6. Jajajajaj madre mía! yo sabía que eso estaba allí, pero como nunca he visto un librito de estos en vivo no me imaginaba que existiera tanta tontería de récords, y menos que la gente se mate por figurar allí, ¡yo pensaba que pagaban!
    Todo loq ue hacemos por el ego….
    Buena reflexión

  7. Pero no os dais cuenta que las cosas que valen la pena necesitan de un trabajo o estudios previos y que eso llevaría mucho tiempo y esfuerzo. Es mejor que una empresa gane pasta realizando un ridículo libro en el que todos los inútiles y zopencos tengan la oportunidad de mostrar, al resto del mundo, en lo único que son capaces de lograr algo. Y que os coste que te dan un premio económico y por eso algunos participan.

    • No te acalores, murimar, que no están las temperaturas para hacer excesos 😉
      Siempre ha habido saltimbanquis, titiriteros, etcétera. Lo que ocurre es que, si se hiciese un periodismo de calidad, no deberían de salir en los Telediarios, ¿no crees?

  8. Adaptando la cita de Schopenhauer que tantas veces y con tantos motivos me viene a la cabeza, podría decirse que quien no tiene nada individual de qué envanecerse trata de ser el más hortera en algo para salir en el libro ese.
    El caso es que alguna vez había pensado escribir algo en mi blog al respecto, pero lo has hecho tú tan bien que lo tacho directamente.

    • ¡Te lo prohíbo ahora mismo! 🙂
      Tu punto de vista al respecto será siempre bienvenido, Macondo. Alguien que razona y pone por escrito las cosas como tú, tiene la obligación de revisar cualquier tema. ¡Hala! Dicho queda.

  9. Felicidades.
    Preocupante,
    pero a veces se trata de eso.
    Tranquilo que no seré yo quien rompa la ola. Pero te confesaré que empecé a leerlo cuando me ví navegando entre gorgojeos. Y me encontré esto.

    fuerza honduras! la vena friki.
    Aunque… como acabé así:
    …les arrancaron los dedos con tenazas al rojo vivo “por haberlos empapado en sangre de cristianos” y las quemaron vivas…
    y no tiene desperdicio, he pensado que debía volver. Lectura de verano.
    P.D.- ah! por cierto, totalmente de acuerdo.

    • Los caminos de la Red son como los del Señor, inescrutables, como bien sabes, Pequeño Saltamontes.

      Oye: ¿qué pasa con tu ‘blog’, que últimamente no subes na…? ¿O es que yo soy muy torpe y no lo sé encontrar?

      • vaguería, simple: dolce far niente.
        y es que el mundo últimamente no acompaña.
        y por cierto construyendo, tonterías como la re/sinestesia y realidad aumentada, igual te gusta.
        por cierto muy bueno el tema wordpress, permite casi todo. me da bastante envidia y es que en ese aspecto me queda mucho por trabajar. y voy a meter una cervecita en el congelador que tengo unos días… disfrutemos del calor que el invierno será frío.

  10. Desde luego entretenido a sido este post jejejeje
    Pero me lo has puesto difícil… ¿Que comentarte, si tu ya lo has dicho todo? Como diría mi difunta abuela “Tie caber gente pa tó”
    Saludos infernales!

    • Mi hermano mayor recuerda siempre una frase que le escuchó a un paisano asturiano, creo recordar: “Caúno es caúno, y tiene sus caunadas”, que viene a ser lo mismo.

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