El problema de las cosas que duraban demasiado (4 de 4)

Edison sentiría vergüenza: la bombilla que inventó duraba no menos de 1.500 horas, y las de hoy en día apenas superan las 1.000… Este magnífico reportaje, emitido sin pena ni gloria por nuestra nunca suficientemente alabada La2 de Televisión Española, habla de la obsolescencia programada: una realidad pactada primero por los grandes grupos industriales, que se dieron cuenta de que si las cosas duraban demasiado a ellos no les salían rentables. Y después llevada a cabo contra los consumidores, a quienes nos han forzado a seguir adquiriendo producto tras producto, disminuyendo la vida útil de éstos, con el beneplácito de la clase política. Es un poco largo (en total, unos 52 minutos), pero merece la pena contemplar como nos han convertido, a nuestro pesar, en víctimas del motor secreto de la sociedad de consumo. [Está partido en cuatro trozos por aquellas cosas de YouTube…]

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9 pensamientos en “El problema de las cosas que duraban demasiado (4 de 4)

    • Todo un matiz, dotdos. Ya lo dice el documental: la publicidad, la obsolescencia programada y los créditos han hecho de la economía occidental lo que es hoy…

  1. De forma incorrecta yo primero comento, y luego veré el vídeo que ahora no tengo tiempo, así que a lo mejor meto la pata y comento sin sentido.
    Hace años que sabemos que eso ocurre, así como que te sea imposible reparar nada porque los recambios si existen son más caros que el propio aparato, el caso era consumir, consumir y consumir, entrar en la rueda voluntariamente o a la fuerza. Creo no obstante que algunos lo hacían con verdadero placer e incluso adelantándose al tiempo de vida del trasto (observese que hablo en pasado) Yo todos los electrodomésticos de casa son de cuándo me casé, duraron más que el matrimonio, tienen ya 16 años y me voy a darles besitos para que me duren unos cuantos más.

  2. Cierto, anteayer mismo en la prensa salía un hombre, inventor de una bombilla en principio eterna, decía que técnicamente era mucho más sencillo que las cosas duraran mucho tiempo, pero evidentemente no más rentable como has dicho, ninguna empresa le compró su producto, es evidente, cuando vives de vender bombillas no te interesa que duren tanto.

    • Si es que tengo un cliente (del mundo de la ingeniería relacionada con la iluminación LED) que dice que esto se sabe y se consiente, y que hasta que Philips y Osram no dan el siguiente paso industrial que les conviene (ya sabes: primero hay que vender el ‘stock’ de las bombillas de filamento, ahora las de bajo consumo, y así…), nadie mueve un dedo en favor de los consumidores, porque están todos “en el ajo”: políticos, bancos, etcétera.

  3. Me temo, Maricarmen, que cuando empiezas a trabajar para una multinacional debes de ser consciente de que estás firmando un pacto con el diablo. Pero qué te voy a contar a ti 😉

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