‘Cortos de Fondos’ 59/258

numero_59_alterfinesEl mamonazo tenía los ojos más grandes que los de un avestruz. ¡La virgen! ¿Habéis visto alguna vez qué pedazo de globos oculares tienen esos pajarracos, mamíferos o lo que demonios quiera que sean? Me refiero a los ojos del último tipo al que hube de seguir, por encargo de su jefe.

Una vez, esperando a que diera la hora de salir hacia la estación, escuché en el Discovery Channel de la tele de una habitación de hotel –naturalmente también vi las imágenes, pero a lo que íbamos– que son más grandes que su puto cerebro. ¿Podéis creéroslo?

Yo sí. Porque en aquel momento me acordé de los jodidos clisos del casero del edificio donde tengo mi despacho: son tan enormes que ni siquiera cuando se queda “sobado” después de almorzar pierde la visión completa de todo cuanto sucede en el corredor de entrada, desde su cuchitril. Claro que también ayudan lo suyo esas orejas carnosas, fláccidas y alargadas, que le cuelgan a ambos lados de sus mugrientos cuatro pelos. Y que son más efectivas que los radares de la NASA.

–“¡Qué bien le queda el pelo cuando lo lleva arreglado, Mariano!”.

– “Déjese de mariconadas, y abóneme ahora mismo los cuatro meses de alquiler que me debe”.

Tengo que inventar cantinelas que duren al menos nueve segundos, que es el tiempo que tardo en llegar frente a mi puerta, introducir la llave en el bombín de la cerradura, girarla y meterme en mi cubículo, antes de que esa acémila reaccione.

Como os decía: en el canal ese para gente culta aprendí, en ese mismo capítulo –he visto más, pero eso ahora no viene a cuento– que 10 centímetros cuadrados de selva, por ejemplo en el Mato Grosso brasileño, son más peligrosos que todos los poblados chabolistas de España juntos. Tu expectativa de vida, en ese medio, es de menos de medio día. Un ejemplo: los puñeteros insectos que vuelan son tan imbéciles que llevan millones de años cayendo de lleno en las telas de araña. Y cuanto más se menean presos en ésta, más atraen al hambriento arácnido.

Esos bichos son bobos. No como los humanos, que sabemos buscarnos las vueltas para hacer frente a todo. Yo mismo, sin ir más lejos, vengo de pedirle dinero a una familia italiana que ayuda a aquellos a quienes la paga no les llega para caprichos…

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8 pensamientos en “‘Cortos de Fondos’ 59/258

    • Lo siento, maestro. Con tanta multitarea al mismo tiempo le di a publicar sin darme cuenta de que faltaba el final.
      Ya lo tienes a tu disposición, y espero que no te defraude si te gustaban las 40 líneas anteriores.

      • No, al contrario, me parece un sutil, pero brusco cambio final que cierra bien la historia y le da un aire nuevo al resto del relato.

        Muy bueno, felicidades.

        Yo soy colega de Tony Soprano 🙂

        • La verdad es que yo adoraba ‘perlitas’ como “Judas sí que le echó huevos: se ahorcó en lugar de apuntarse al programa de protección de testigos”. Cuando terminó, hube de pasar el ‘mono’ correspondiente. Ahora me está pasando con Gregory House, Dess: ¿quién va a proporcionarme mi dosis semanal de cinismo? ¿quién?
          Gracias por tu alabanza: estoy aprendiendo, y un “buen golpe, chaval” siempre anima.

          • Bueno, yo ya he dejado de querer aprender, a tí se te ve que aprendiste cosas, el giro que le diste a la historia está muy muy bien.

            Curiosamente, al faltarle el final en un principio lograste dos cosas, una, que al leerlo te quedaras ansioso por ver el final, porque estando bien la historia siempre es complicado cerrarlas, y como dije el giro es bueno, casi haces en una frase otra historia bien distinta.

            Bueno, el gnomo tiene bastante de cinismo, lo digo por si aun no viste “Juego de Tronos”.

            • La está viendo mi mujer, y le gusta. Y que conste que soy yo el que le ‘baja’ los capítulos (sin publi, ya sabes, que para eso es una emperatriz). Lo que pasa es que lo hace mientras yo pedaleo mis 30 kilómetros diarios de rigor. Que los 100 kilos están ahí, amenazando siempre que me como la ‘tapa’ de la cervecita sin alcohol…

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