Cada día que amanece el número de malnacidos crece

payaso_antipatico_alterfines¿Es cosa mía, o hace falta tener el alma muy negra para “colocarle” basura financiera a personas analfabetas? Eso sí, buscándole un bonito nombre comercial: participaciones preferentes. Para que los pobres abueletes –casi siempre se trataba de personas mayores– creyesen que: a) estaban adquiriendo una parte del banco o caja de ahorros; yb) se trataba de un producto exclusivo, solo para clientes especiales. Vamos, los mimbres con los que se han urdido los timos de toda la vida: hacerle creer al estafado que adquiría algo valioso, a un precio de ganga, y presionarle para no dejar pasar la oportunidad, porque no se le ofrece a cualquiera. ¿La ventaja? Que no sabían leer, así que valía con contarles la letra grande, y por encima. ¿El problema? Que no sabía escribir. Nada que no se arreglase acercándoles el tampón de tinta para que pusieran la huella dactilar del índice sobre los folios de su ruina anunciada.

Ahora, los empleados de Caixanova que obraron de este modo aducen presiones de sus superiores. Y me pregunto: ¿dónde está el límite ético de esta gentuza? ¿hasta dónde pensaban llegar con tal de mantener su puesto de trabajo? Estafar de este modo a campesinos indefensos, sin conocimientos sobre la mecánica de los mercados financieros –requisito recomendado, que no exigido, por la CNMV–, y a ancianos analfabetos, que ahora no pueden recuperar los ahorros de toda una vida, requiere premeditación y alevosía, por lo que lo de la “obediencia debida” no cuela. Son unos malnacidos, y para mí tienen tanta culpa como sus superiores; a los que, como se decía antaño del valor de los soldados, la “hijoputez” se les presupone.

Pero no son las únicas cucarachas que están saliendo últimamente de debajo de cada bolsa de basura. ¿Cómo cabe calificar al consejero de la Comunidad Valenciana que montó, junto a unos colegas empresarios, un complejo entramado de fundaciones y ONG creadas ‘ad hoc’, para desviar millones de euros de ayuda al Tercer Mundo? En concreto, a sociedades controladas por ellos, a través de contratos de asesoramiento y valoración técnica. Casi nada. Pero es que además, a estas “joyitas” de ciudadanos la policía les ha grabado felicitándose por “impedir que les llegase a los ‘negratas’ lo que es nuestro”. ¿Se puede ser más hijoputa? ¿Qué les queda, sodomizar respectivamente cada uno a los hijos de los otros, antes de colgarlos de un pino? ¿Qué les diferencia, si es que cabe hacer distingos, del tan odiado Mikel Otegui este, al que juzga de nuevo estos días, después de que le echaran el guante los gendarmes franceses? Una bellísima persona que, entre otros detalles sobre su ínfima catadura moral, salió tranquilamente del bareto donde había ametrallado por la espalda a un par de policías vascos escupiendo de medio lado y comentando: “¡Hala, un par de hijoputas menos!”.

¿Y qué hay del alcalde de Leganés, que se ha descubierto que cobra un total de cuatro sueldos, por un importe que supera los 100.000 euros mensuales? Su desahogo no debe de conocer límites, pues ha respondido a quienes le tachaban de inmoral: “Creo que todo aquel que trabaja tiene derecho a un salario, y si uno trabaja mucho  se le ha de pagar más”. Este tipo es un auténtico monstruo. El de Lega-Nés [no he podido resistirme al chiste facilón]. Porque al resto de trabajadores municipales no hace más que meterles miedo a base de recortes, supresiones, tijeretazos y ajustes. Seguro que de haber estado en el Congreso el día que el gangoso que no iba a subir el IVA de las “chuches” anunció la subida del IVA de todo, menos de las “chuches”, le hubiese aplaudido como hicieron muchos de los facinerosos de su partido. Y es que aunque uno sea una mala persona, un desalmado confeso, siempre agradece el sentimiento de pertenencia al grupo.

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12 pensamientos en “Cada día que amanece el número de malnacidos crece

    • Es que a mí no me vale eso de “me obligaron a hacerlo”. El que le puso delante el contrato al pobre analfabeto no era el director general de Caixanova, sino un empleado del montón. ¿Cómo dormirá ahora ese/a tipo/a? ¿Con qué cara saluda a sus vecinos?

      • La repetición crea el estilo, y el estilo a la persona, ¿no?
        A veces, cuando uno no tiene confianza aún, trata de parecer encantador, sin darse cuenta de que es encantador y no ha de fingir nada 😉

    • Como decía Mafalda: “Tiene que haber de todo en este supermercado de Dios”. Supongo que si no hubiese malas personas, las buenas tampoco destacarían, ¿no?

      • Mira tú, que frases tan bonitas. Supongo que es fácil repetirse con este tipo de opiniones, porque son de sentido común, y es sencillo que estemos de acuerdo y pensando en lo mismo.

        Por suerte, creo que hay muchas más buenas personas que malas, sin embargo estas últimas son las que destacan y hacen ruído

  1. Pues sí, para qué vamos a negarlo, razón tienes, porque en estos casos, me refiero a lo de “participaciones preferentes” no se puede ni mirar a los estafados como a las víctimas del tipo de la estampita, se les engañó, se les estafó.

    Curiosamente esas tácticas comerciales abundaron en las cajas de ahorro, es decir, en las entidades bancarias regidas por políticos que en teoría debían ser ma´s cercanas al pueblo y tal, por mis huevos.

    Ahora, lo de Leganés lo desconocía y me ha dejado atónito el ver cómo peuden tener la cara tan dura.

    • Y tanto desahogo, tanta desvergüenza: porque sus declaraciones son de chulo que se ha venido arriba; que se cree a salvo de cualquier consecuencia.
      Y lo malo es que a lo peor es cierto, que se va de rositas.

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