¿Se estarán equivocando?

¿Es impresión mía, o están cayendo en el error de matar a la gallina de los huevos de oro? Supongo que lo que Esopo trataba de enseñarnos con esta fábula es que la avaricia termina por estropear cualquier negocio. Algo que muy bien podría aplicarse a numerosas situaciones en la vida. De hecho, hace poco escuché una metáfora que decía algo así como que el sistema –se refería a la situación políticosocial española, pero me temo que en todas partes cuecen habas– está montado como un exprimidor de naranjas: gira hacia la derecha, y cuando ya no puede más, lo hace hacia la izquierda, y así sucesivamente. Es brillante, de puro cierta; pero la avaricia de los de siempre por no dejarse ni una gota, hace que sospeche que no se trata de un exprimidor normal, sino más bien de diseño, de esos que parecen… otra cosa. Porque más que exprimirnos, a veces parece que nos están agrandando el esfínter. Con cada impuesto desigual que se sacan de la manga, con cada subida injustificada de tarifas, con unos precios exorbitantes, que nada tienen que ver con los salarios, y con esas comisiones abusivas e injustificadas que permiten a las entidades financieras, a las compañías telefónicas, etcétera. Pero, oye, ¿a que es bonito su diseño? ¿Eh? Y esas naranjas de Valencia, ¡qué orgullo patrio!

Tratan de exprimir al personal, como lo han hecho siempre, pero esta vez añadiendo una retorcida vuelta de tuerca: hacernos creer que tenemos la culpa de todo, por haber vivido por encima de nuestras posibilidades, cuando lo cierto es que son ellos quienes nos han estado robando, y ahora nos chulean, por encima de dichas posibilidades. Sí, sí, el que no quiera verse como una naranja allá él. Todos los días te exprimen el jugo que pueden, te sacan la pulpa sin recato, te succionan el zumo disimulando lo justo, y así es como elaboran su multimillonaria naranjada: con nuestro dinero. A base de recortarnos en todo, hasta en lo fundamental –sanidad, educación y cultura…–, pero sin dejar de subirnos los impuestos –en un par de semanas, el IVA– de incrementar las facturas de electricidad, gas, agua, teléfono. El caso es que, repito, si pretenden seguir y seguir apretando, ¿no se estarán equivocando escamoteándonos una buena sanidad y unos servicios públicos más o menos decentes? Porque es preciso que las expectativas de vida no decrezcan, como de hecho va a empezar a suceder en breve, para que los frutales les duremos lo máximo posible; y más ahora, que la natalidad en España, que en las dos últimas décadas se había situado ya cerca del hijo único por pareja, debe de andar más baja que la del Vaticano. Y que las depresiones no cundan, para que la fruta esté sana, y no medio pocha. Si no hay piezas de recambio, ¿no sería más inteligente por su parte abusar, expoliar, exprimir y controlar con algo más de tiento? Sin pasarse. A este paso, la gallina de los huevos de oro –sí, sí, nosotros–le vamos a durar menos que Piolín en el callejón trasero de un Kentucky Fried Chicken.

Exprimen gajo tras gajo, en un huerto nacional de cítricos en el que la gran mayoría de los abusos cometidos por los que están al otro lado del exprimidor quedan impunes. El juez que se ha ido de rositas, el yerno del cazador de elefantes que negocia con la fiscalía su “quítame allá esas pajas”, el banquero-político que vendió como un sacrificio dejar la poltrona a cambio de una indemnización multimillonaria. Pero qué digo: si hay miles y miles de ciudadanos a los que no les importa acabar en la cubeta, y encima les admiran: permiten que cada cuatro años le den un lavado de cara a la frutería, con sus votos, y que continúe la fiesta del zumo. El día menos pensado llamamos al Primo de Zumosol, y verás tú.

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6 pensamientos en “¿Se estarán equivocando?

  1. ¡Qué alvio me produce la lectura de este artículo, ya no soy la única “naranja” en España!. En los últimos meses la sensación de agobio es acuciante: hoy la Comunidad de Madrid vuelve a presentar más ajustes en la nóminas de los funcionarios (soy funcionaria de la Universidad Pública de Madrid desde hace 29 años), el copago farmaceútico forma ya parte de nuestras vidas, escucho en la radio que las listas de espera en los hospitales para ser operado cada vez son más largas y pos supuesto cada vez se tarda más en ser intervenido, las tasas universitarias subirán entre 300 y 360 euros, y Cataluña, que siempre va a la cabeza de casi todo, decide retirar la “merienda” a los presos de su comunidad (aunque parezca increible,Artur Mas está convencido de que supone un ahorro sustancioso).
    En fin, cuando estaba a punto de terminar el desayuno escucho al ministro de economía francés decir : “que paguen los que más tienen”, marcando con esta sentencia tan simple y contundente una rotunda diferencia respecto a la política económica y social que se está aplicando en España y siento , cómo expresarlo, un ligero, dulce y fugaz alivio que se irá al traste en cuestión de breves minutos, lo que tarde en poner los pies en la calle y me de bruces con otras noticias del día.
    Gracias de nuevo por recordarme que nuestro única posibilidad en España es ser un “fresco y delicioso jugo de naranja” (por algo somos el principal exportador de cítricos).

    • ¿Cómo?, se preguntarán en el PP. ¿Hacer que “los nuestros” paguen más? , querrán que les aclares. Y ¿por qué habríamos de hacer tal cosa? si ya tenemos miles y miles de merluzos de clase media que nos votan y sin embargo soportan rtodo lo que les estamos haciendo sin rechistar…
      Recuerda siempre aquellas sabias palabras de tu padre: “no hay nada más absurdo que un pobre de derechas”.

  2. Recuerda que tienen de sobra para sobornar al primo de zumosol y que cuando la cosa se puso fea trajeron a los cien mil hijos de San Luis, para ayudar al Borbón de turno.

    • No, si ya se ve que empiezan a estar crecidos: ¿marcha de mineros por la Castellana? Al día siguiente subida del IVA… Antes, los mineros habrían arrasado Madrid, ayudados por los propios madrileños, y toda esta gentuza colgaría de las propias farolas de la Castellana. ¿Pero hoy? No sacas a la gente su Canal Satélite Digital y su hipoteca a final de mes. Es triste, en todo caso.

  3. Que verdades…… una detras de otra, ya quisieran periodicos, la mayoria vendidos al exprimidor, que además ahora es electrico para un uso mas facil, tener un escritor como tú, y no esa pandilla de vendidos y columnistas de medio pelo que se pasan el día alabando al presidente de turno como sigue dando al boton del exprimidor sin decir nada.

    • Pues me temo que éstos son los políticos que tenemos:

      Desafío a cualquiera a encontrar algo parecido concentrado en tan sólo un año (menos) de imágenes. Es más, dudo que esto tenga parangón en ningún país ni en ninguna época… Y todo… ¿porque la política ha dejado de interesarnos?

      Entonces… ¿nos lo merecemos?

      Un besote, cuñá

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