‘Cortos de Fondos’ 22/258

Cuando soñé por tercera vez que me cargaba al mismo tipo, eso sí, con un arma blanca diferente en cada ocasión, no me quedó más remedio que buscarle en la vida real y pegarle cuatro tiros. No le conocía de nada, y me llevó un tiempo dar con él, pero no quería que, llegado el momento, me dejase la chaqueta de ante, mi preferida, perdida de salpicaduras de sangre.

Anuncios