‘Cortos de Fondos’ 20/258

Noche cerrada. Ni un alma por las calles de los suburbios de la gran ciudad, excepto la de nuestro protagonista, que se ha extraviado de forma inopinada.

Se siente perdido. A su mente acuden confusas noticias que narran atracos a punta de navaja, violaciones, asesinatos, incluso coches-bomba. Está en el decorado idóneo y es el intérprete adecuado: la noche, el silencio, su desorientación… Siente pánico.

De repente lo que más temía: pasos, tras él. No osa torcer la cabeza; acelera el ritmo, pero las pisadas resuenan cada vez más y más cerca.

Inicia una alocada carrera sin rumbo. No puede discernir si oye todavía los pasos de su perseguidor, o si  es solo el eco de los suyos que resuenan en el pavimento, pero no está dispuesto a detenerse para averiguarlo. Sudoroso por el desacostumbrado esfuerzo, lo estremece una ráfaga de aire gélido que le atraviesa la nuca. Y una voz que jamás había escuchado antes pronuncia su nombre al oído.

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